«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Los Cánticos En La Noche

Por Charles H. Spurgeon

    Cuando oigan a un hombre cantando un cántico en la noche (quiero decir, en la noche de la aflicción), pueden estar muy seguros que es un sentido cántico.  Muchos de ustedes cantan de todo corazón ahora; me pregunto si podrían cantar tan fuerte si hubiese una hoguera o dos para todos los que se atrevieran a hacerlo.  Si ustedes cantaran bajo dolor y castigo, eso mostraría que su corazón está en su cántico.  En verdad todos podemos cantar muy bien cuando todos los demás cantan; abrir nuestras bocas y dejar que salgan las palabras es lo más fácil del mundo; pero cuando el diablo pone su mano en nuestra boca, ¿podemos cantar entonces?  ¿Podrían decir: «He aquí, aunque Él me matare, en Él esperaré» (Job 13:15)?  Eso es cantar con el corazón, ese es un cántico real que brota en la noche.

    Además, los cánticos que gorjeamos en la noche son aquellos que revelan que tenemos una fe real en Dios.  Muchas personas tienen fe suficiente para confiar en Dios en lo concerniente a la providencia que consideran correcta; pero la verdadera fe puede cantar cuando sus poseedores no pueden ver, y puede asirse a Dios cuando no pueden discernirlo.

    Quien puede cantar cánticos en la noche, demuestra que tiene también verdadero amor a Cristo.  Simplemente alabar a Cristo cuando todos los demás le alaban, no es amar a Cristo; caminar del brazo con Él cuando lleva la corona en Su cabeza, no es hacer algo grande.  Caminar con Cristo cubierto de harapos, es algo más.  Creer en Cristo cuando está cubierto de oscuridad, permanecer firme y decidido junto al Salvador cuando todos los hombres hablan mal de Él, eso demuestra fe y amor verdaderos.  El que entona un cántico a Cristo en la noche, canta el mejor cántico de todo el mundo, pues canta con su corazón.