«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Qué Firmes Cimientos

Qué firmes cimientos, santos del Señor,
Están previstos para vuestra fe en Su palabra excelente.
¿Qué más se puede decir adicional a lo que ya nos Ha dicho;
A ti, que en busca de refugio a Jesús has huido?

No temas, Yo estoy contigo, ¡Oh, no desmayes!,
Porque Yo soy tu Dios, y aun así te daré ayuda.
Yo te doy fuerza, te ayudaré y te levantaré,
Sostenido por Mi mano justo, omnipotente.

El alma que en Jesús se inclinó para reposo,
No, no voy a abandonarla para los enemigos.
Esa alma, aunque todo el infierno quiera hacer temblar,
Nunca jamás la abandonaré.