«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Una Oración Para Conocer Mejor A Dios

Por Alvin VanderGriend

    «Pido que el Dios de nuestros Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que Lo conozcan mejor.  Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza Él los ha llamado, cuál es la riqueza de Su gloriosa herencia entre los santos, y cuán incomparable es la grandeza de Su poder a favor de los que creemos» (Ef. 1:17-19).

    Pablo creía que la mayor necesidad de los cristianos en Éfeso era conocer mejor a Dios.  Esa quizá también sea hoy la mayor necesidad en la iglesia.  Una forma importante en que Pablo trabajaba para que esto sucediera era orando.

    Pablo comienza confirmando a quién le ora: «el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso.»  Nuestra confianza al orar no es la oración misma sino Aquel a quien oramos, nuestro Padre celestial.  Los padres buenos, por su misma naturaleza, desean amar, proteger, proveer, guiar y abrazar a sus hijos e hijas.  Es la naturaleza de nuestro Padre celestial hacer todas estas cosas, y las hace a la perfección.  Es por ello que podemos acercarnos a Dios con absoluta confianza.

    Toda la oración de Pablo en este caso se refiere a ayudar a personas que conocemos y amamos a conocer mejor a Dios.  No se sienta satisfecho si sus seres queridos simplemente saben la Biblia, o acerca de Dios, o si conocen a Dios un poco.  Ore siguiendo este modelo de oración para ellos, pidiéndole al Padre que los ayude a que ellos «Le conozcan mejor.»  Saber algo acerca de Dios, y conocer a Dios, es muy diferente de conocer bien a Dios.

    Conocer bien a Dios significa conocer lo que Dios realmente es: cómo piensa, cuál es Su voluntad, cómo obra, y cómo se siente respecto a usted.  Significa saber lo que le agrada a Dios y lo que le disgusta.  Significa desear lo que Dios desea.  Significa compartir los gozos y las tristezas de Dios.

    Lo que Pablo pidió para que esto sucediera fue «el Espíritu de sabiduría y de revelación.»  El Espíritu conoce a Dios perfectamente y Él nos puede ayudar a conocer a Dios cada vez mejor, pues el Espíritu mora en nuestros corazones.

    Las personas que conocen bien a Dios tienen «iluminados los ojos del corazón» para conocer las siguientes cosas:

    1. La esperanza a que Él los ha llamado.  Cuando la Biblia utiliza la palabra «esperanza,» ésta no significa un fuerte deseo como en el lenguaje común.  Significa estar absolutamente seguro, porque Dios lo ha prometido.  El conocer a Dios nos da una certeza respecto adónde vamos.  Nos da «esperanza.»

    2. La riqueza de Su gloriosa herencia.  Conocer bien a Dios no sólo es estar seguros de donde pasaremos la eternidad, sino también saber cuán buena será, una gloriosa herencia.

    3. La grandeza incomparable de Su poder a favor de los que creemos.  Conocer bien a Dios es conocer por experiencia Su gran poder, depender de ese poder, sentirlo, y sentir que corre a través de nuestras venas, al vivir para Dios en medio de una cultura mundana torcida y perversa.

    ¿Es esto lo que usted desea para sí mismo y para las personas por quienes intercede?  Entonces pídale al Padre estas cosas.  ¡Él lo escuchará!

Para reflexionar

    ¿Cuán bien conoce usted a Dios?  Como punto de partida, piense en una persona que usted conoce realmente bien, y compare su «conocimiento» de Dios con la forma en que conoce a dicha persona.

    ¿Cómo puede lograr conocer mejor a Dios?  ¿Qué lugar ocupa la oración en ese proceso?

    Piense acerca de la esperanza respecto a su futuro, las riquezas que heredará, y el gran poder de Dios que está obrando en usted.

Orar

    Alabe «al Espíritu de sabiduría y de revelación» por lo que sabe y por Su disposición de revelárselo a usted y a las personas por quienes ora.

    Agradezca a Dios por Su disposición de usar Su «incomparable gran poder» para asegurar su salvación ahora y por la eternidad.

    Si no ha hecho mucho esfuerzo para conocerle mejor, confiéselo a Dios y pida Su perdón.  Aproveche el perdón que Dios le ofrece libremente.

    Pida al glorioso Padre que le ayude a usted y a aquellos por los que usted ama a «conocerlo mejor.»

 Acción

    Decida que usted personalmente se esforzará para conocer a Dios mejor.  Eso podría incluir leer y estudiar la Palabra de Dios, formar parte de un grupo de estudio bíblico, participar en un retiro espiritual personal, asistir más a la iglesia, leer literatura cristiana apropiada.

    – Tomado del El Amor Por La Oración por Alvin VanderGriend.  Copyright © 2008.  Usado con permiso del autor.