«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Luchando De Rodillas

Por Gordon Watt

    El Señor Jesucristo ha tomado Su posición en el campo de batalla espiritual en este día presente, y el último conflicto ha comenzado.  Él está llamando a Sus seguidores a apoyarlo, y Lo hacemos por la oración.  Por medio de la oración, luchamos en la batalla.  ¿Dónde gana la victoria esta guerra de oración?  La victoria se gana en el aposento, en la quietud de la comunión personal con Dios.  Estar en contacto con Él, es estar en la luz; y estando allí, se puede ver lo que Él ve.

    La experiencia en el aposento debe vitalizar la oración, y la vitalidad brota del Calvario en acción en la vida del creyente.  La batalla contra los enemigos de Dios, se debe unir con la batalla resuelta contra todo pecado conocido en la vida.  No se debe permitir el minimizar o tolerar cualquier falta inherente de carácter, sino a gran peligro.  Al grado que es real y profunda la identificación personal con Cristo en la resistencia al pecado y al ego, hará una victoria sobre los planes y agencias de Satanás.  El poder de la oración, para efectuar una revolución espiritual en una iglesia o una nación, depende de hasta qué punto vamos a permitir al Espíritu Santo aplicar a nuestro propio carácter la fuerza reveladora y santificadora de la Cruz.