«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Oraciones De Petición

Por Alvin VanderGriend

    Usted puede pedir a Dios cualesquiera de las siguientes bendiciones espirituales para usted, con la confianza de que le será concedido lo que pide, porque éstas están de acuerdo con la voluntad de Dios (1 Juan 5:14-15).  Se entiende que usted está pidiendo con fe y con un corazón puro.

    Permaneciendo en Cristo – «Permanezcan en Mí, y Yo permaneceré en ustedes.  Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en Mí.  Yo soy la vid y ustedes son las ramas.  El que permanece en Mí, como Yo en él, dará mucho fruto; separados de Mí no pueden ustedes hacer nada» (1 Juan 15:4-5).

    Liberado del maligno – «Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno» (Mt. 6:13).

    Bendecido con todo tipo de bendición espiritual en Cristo – «Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo» (Ef. 1:3).

    Transformados a la imagen de Cristo – «Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de Su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos» (Rom. 8:29).

    Capacitados para las obras de servicio – «Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.  De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo» (Ef. 4:11-13).

    Perdonado de mis pecados – «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mt. 6:12).

    Gracia sobre gracia de Su plenitud – «De Su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia» (Juan 1:16).

    Santidad en todo lo que hago – «Pues está escrito: Sean santos, porque Yo soy santo» (1 Pe. 1:16).

    Integridad y rectitud – «Sean mi protección la integridad y la rectitud, porque en Ti he puesto mi esperanza» (Sal. 25:21).

    Alegría en el Señor, alegría completada en el Señor – «Les he dicho esto para que tengan Mi alegría y así su alegría sea completa» (Juan 15:11).

    Conocimiento y buen juicio – «Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio» (Flp. 1:9).

    Amor a Dios y al prójimo – «“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” le respondió Jesús.  Éste es el primero y el más importante de los mandamientos.  El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”» (Mt. 22:37-39).

    Meditar en la Palabra de Dios – «Sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella» (Sal. 1:2).

    Mente renovada, nueva criatura – «Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad» (Ef. 4:22-24).

    Obediencia hacia todo lo que Cristo manda – «Enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes.  Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo» (Mt. 28:20).

    Oración en el Espíritu Santo – «Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos.  Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos» (Ef. 6:18).

    Serenidad y confianza son tu fortaleza – «Porque así dice el Señor omnipotente, el Santo de Israel: “En el arrepentimiento y la calma está su salvación, en la serenidad y la confianza está su fuerza, ¡pero ustedes no lo quieren reconocer!”» (Is. 30:15).

    Justicia, paz y alegría en el Espíritu – «Porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo» (Rom. 14:17).

    Fortaleza, en el gran poder del Señor – «Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor» (Ef. 6:10).

    Pensando de tal forma que honre a Dios – «Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio» (Flp. 4:8).

    Útil para el Señor – «Si alguien se mantiene limpio, llegará a ser un vaso noble, santificado, útil para el Señor y preparado para toda obra buena» (2 Tim. 2:21).  «Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas» (1 Pe. 4:10).

    Virtudes, cubiertas con amor – «Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto» (Col. 3:14).

    Adoración en espíritu y en verdad – «Dios es espíritu, y quienes Lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» (Juan 4:24).

    Escudriñado por el Espíritu – «Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos.  Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno» (Sal. 139:23-24).

    Anheloso por Dios – «Anhelo con el alma los atrios del Señor; casi agonizo por estar en ellos.  Con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida» (Sal. 84:2).  «Todo mi ser te desea por las noches; por la mañana mi espíritu Te busca» (Is. 26:9).

    Celo en el servicio al Señor – «Nunca dejen de ser diligentes; antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu» (Rom. 12:11).

    – Tomado del El Amor Por La Oración por Alvin VanderGriend.  Copyright © 2008.  Usado con permiso del autor.