«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

La Biblia – el único estándar

Por J. C. Ryle (1816 – 1900)

    La Biblia es la única regla por la cual se pueden resolver todas las preguntas respecto a la doctrina o los deberes cristianos.  Dios sabe que Sus hijos necesitan una regla infalible de lo que es verdadero y correcto; y se ha dignado darnos precisamente esto en la Biblia.  Por esto debemos estar muy agradecidos, especialmente cuando tomamos en cuenta que hay tanta confusión en el mundo acerca de la doctrina y práctica cristianas.

    Hay mucha confusión actualmente acerca de las doctrinas cristianas.  ¿Cómo puede alguien encontrar la verdad en medio de tanta confusión?  Hay solamente una respuesta.  Dios mismo nos ha dado la norma infalible de verdad en la Biblia.  Debemos aceptarla como nuestra norma.  No debemos creer nada que no esté de acuerdo con la Biblia.  No importa quien diga que algo es verdad.  No importa cuál sea su posición en la iglesia, su enseñanza debe ser puesta a prueba por la Biblia.

    Un hombre puede ser un ministro o pastor, pero sin embargo, todo lo que enseñe tiene que ser probado por la Biblia.  Si es un ministro verdadero y le agradará que usted haga esto, de hecho le animará a leer la Biblia y a que compruebe por sí mismo si su enseñanza es verdadera.  Solamente un maestro falso le pedirá que crea en base a su autoridad o la de su iglesia.  La meta de cada ministro verdadero es la de ayudarle a usted a ver por sí mismo la verdad en la Palabra de Dios.

    También existe mucha confusión acerca de las prácticas cristianas.  Cada creyente que realmente quiere hacer lo que es agradable a Dios, tendrá que tomar decisiones acerca de muchas cuestiones prácticas.  Tendrá que enfrentarse con cuestiones relacionadas con su trabajo cotidiano.  Probablemente habrá cosas que la mayoría hace, las cuales no le parezcan bien.  Y aparte del trabajo también habrá cuestiones acerca de cómo debe usar su tiempo libre.  Muchas personas se acostumbran a muchas formas de entretenimiento, las cuales son dudosas en sentido moral y espiritual.  También surgirán cuestiones acerca de su vida familiar y de las normas de conducta que deberían aplicarse.  ¿Es correcto algo por el simpe hecho de que personas llamadas cristianas lo practiquen?

    Hay una sola respuesta para todas estas cuestiones, la Biblia tiene que ser nuestra única regla.  Cuando somos confrontados con cuestiones acerca de las prácticas cristianas, debemos aplicar las enseñanzas de la Biblia.  Algunas veces la Biblia tratará en forma directa con estas cuestiones y debemos aplicar la enseñanza específica que nos da.  Otras veces, la Biblia no tratará directamente con algunos asuntos, entonces debemos acudir a los principios generales como nuestra guía.  La Biblia es nuestra norma de conducta y a ella debemos conformar nuestras vidas.