«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Una Nueva Llamada Para Oración Extraordinaria

Por Dave Butts

    Durante los primeros años de 1700, Jonathan Edwards escribió un libro para animar e inspirar a los cristianos, que se reunieran y oraran para un avivamiento. El libro – Un Atentado Humilde de Promover Acuerdo Explícito y Unión Visible Entre el Pueblo de Dios en Oración Extraordinaria para el Avivamiento de la Religión y el Avance del Reino de Cristo en la Tierra – fue usado por Dios para ayudar a lanzar lo que los historiadores suelen llamar el Primer Gran Despertamiento.

    En los siguientes avivamientos en los Estados Unidos, una llamada a la Iglesia para oración intensiva y enfocada siempre los procedía. Ese hecho seguramente que no nos debe sorprender porque ha sido el modelo, el método que Dios ha empleado desde los tiempos bíblicos hasta el presente. La promesa de 2 Crónicas 7:14 ha sido comprobada y verificada por muchas generaciones. "Si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran , y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados y sanaré su tierra."

    Los líderes devotos a través de los siglos han reconocido el papel importante y clave de la oración y han llamado al Pueblo de Dios a orar con fervor y amor. El gran "Príncipe de Predicadores," Charles Spurgeon proclamó una llamada tal durante su ministerio: "Queridos Amigos, no sabemos lo que Dios haga para nosotros si solamente oramos que nos mande una bendición del Espíritu Santo…Hemos tratado de predicar sin tratar de orar. ¿Será posible que la Iglesia haya extendido la mano de predicación sin extender la mano de oración? ¡Ay, amigos queridos! Vamos a agonizarnos en oración y vendrá a pasar aquí en este Paraninfo Musical que veremos y oiremos los suspiros y los gemidos de los penitentes y las canciones y las alabanzas de los convertidos. Llegará a pasar que esta gran multitud no se dará ida y vuelta como ahora lo hace con vidas poco cambiadas; sino los asistentes saldrán de este edificio glorificando a Dios y diciendo —¡qué bueno fue estar presente allí; no fue nada menos que la casa de Dios y la misma puerta del cielo! Así que ¡despiértense y anímense a orar!"

    Existe un creciente reconocimiento hoy día en la Iglesia de la necesidad de una llamada a orar que no solamente esté escuchada por los creyentes, sino que sea obedecida también. En 1992 en una reunión de líderes cristianos que se llamaba La Coalición Nacional Para Oración Unida, se hizo una llamada fuerte y vigorosa a la Iglesia en los Estados Unidos. Siendo yo un asistente y así parte de la llamada, yo creo que Dios usó la reunión de 1992 para formar el movimiento novato y darle un buen enfoque agudo. Se estableció la base para una llamada muy extendida y amplia que la Iglesia empezara a orar con seriedad, convicción y empeño.

La nueva llamada

    Esta nueva llamada fue proclamada y declarada en 1999 por un grupo de líderes cristianos que representaban muchas denominaciones y a varios ministerios cristianos. Unos que la apoyaban fueron Dr. Billy Graham, Dr. Bill Bright, Dr. John Perkins, Obispo George McKinney y Dr. Paul Cedar. El corazón, el núcleo de esta llamada a la oración, a la dedicación a orar, es la siguiente frase:

    "Nosotros fervientemene estimulamos y animamos a todas las iglesias y todos los cristianos del mundo que se unan para buscarle el rostro a Dios por medio de orar y ayunar, persistentemente pidiéndole al Padre que mande avivamiento a la Iglesia y un despertamiento espiritual a nuestra nación para que la Gran Comisión de Cristo pueda llevarse a cabo alrededor del mundo en nuestra generación."

    ¿Qué hacemos con una llamada tal a la oración? Porque usted está leyendo este artículo lo más probable es que sea una persona con una pasión para que el Señor crea avivamiento durante esta generación. Ojalá usted esté ya orando que lo lleve a cabo pronto. ¿Qué significa esto de abrazar a esta nueva llamada a la oración?

    Afortunadamente los autores de ese documento de que ya hablamos también incluyeron lo que titularon "Una Llamada a la Acción Unida". Nos ofrece cinco puntos, cinco pasos muy prácticos que podemos hacer para responder a esta llamada a orar. Estos pasos forman un modelo de oración que incluye a lo siguiente:

   * Diariamente pasemos tiempo con el Señor en oración y el leer Su Palabra para que nos rindamos totalmente al control y al poder del Espíritu Santo.

    * Semanalmente nos humillemos ante Dios, escogiendo un día o parte de un día (el viernes, si es posible) para la oración unida, junta con el ayuno, como guie el Señor.

    * Mensualmente designemos en las iglesias individuales un servicio dedicado a la oración en concierto, dándole énfasis a esta llamada con el enfoque especial de su aplicación en las vecindades.

    * Trimestralmente nos reunamos con varias iglesias dándole énfasis a esta llamada, con enfoque especial en su aplicación en las ciudades.

    * Anualmente participemos en unos eventos nacionales que le dan énfasis a esta llamada, con enfoque especial en sus aplicaciones nacionales e universales.

   Esto nos da lo que necesitamos para empulsarnos de la posición de simplemente estar de acuerdo en oración a la verdadera acción de incorporarla como una parte vibrante y esencial en nuestras vidas y en nuestras iglesias. Yo me junté con este movimiento en 1998 y fue esta llamada a la práctica aplicación que me entusiasmó tanto como la llamada en sí a orar. Es sumamente importante explicar y subrayar que aunque sea esta llamada una a la Iglesia en los Estados Unidos, esta mismísima llamada y puntos de acción y aplicación pueden formar una base para el avivamiento en cada nación alrededor del mundo.

    Yo le animo a usted que un paso práctico sea que escriba una frase en letra de molde grande que a usted le significa la esencia de la llamada a orar. Haga que cada día los elementos de avivamiento y despertamiento espiritual estén presentes en su experiencia de oración. Y entonces, desde allí, busquen maneras de juntarse con otros cristianos que quieren ser obedientes a esta llamada a la intensa dedicación que yo creo que ultimamente viene del Trono de Dios.

    En su libro excelente, El Poder de la Oración Extraordinaria, Bob Bakke sigue la historia de Los Conciertos de Oración desde 1700 y cuenta el impacto que tuvo en los avivamientos de aquellos tiempos. Existe un gran desafío para la Iglesia en sus palabras: "El Concierto de Oración fue nacido de las convicciones que dicen con certeza que no importa cuan oscura o cuan iluminada la hora en que vivamos, Dios se está preparando para hacer algo más grandioso que lo que haya hecho jamás. Además Bakker dice que Dios no va avanzando con sus planes cada vez más maravillosos hasta que los cristianos estén de acuerdo con El y de acuerdo entre sí acerca de lo que El vaya a hacer. Una gran y cristalina visión del reino terrestrial de Cristo estaba delante de sus ojos – de cada nación, pueblo, tribu y lengua – unidos como un solo cuerpo ante el trono de Dios, Cristo el Hijo y el Espíritu Santo. Fue una visión ardiente y compelente que no dejaría que ningún cristiano descansara ni Le soltara a Dios hasta que la autoridad de Dios gobernara en cada aspecto de su vida."

    ¡Que esa visión magnífica y espléndida nazca en la Iglesia de hoy mientras respondamos a la corriente llamada a la oración extraordinaria!