«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

El Evangelismo De Oración Enciende A La Iglesia

Por Dave Butts

    Hay un cambio fascinante que está ocurriendo hoy en día en la manera en que la Iglesia percibe a la oración. De las devociones secas y la recitación de una lista de necesidades personales, el acto de la oración ahora ha tomado un papel céntrico en el escenario de nuestros esfuerzos para alcanzar a los perdidos. La oración parece haberse convertido en la Estrategia Divina para llegar a la realización de la obra de poder evangelizar al mundo entero. Donde quiera que se encuentre a la iglesia creciendo más, se encuentra también a la Iglesia orando muchísimo.

    La explosión del evangelismo de oración se está ocurriendo en Corea, en la Argentina, en muchos lugares en Africa…y está empezando ya a ocurrir en Norte América también. Los cristianos están uniendo al evangelismo y la oración en maneras creativas que están tumbando barreras naturales y espirituales que impiden la conversación al cristianismo.

    Creo que es importante desde el principio llegar a entender que el evangelismo de oración no es un tipo de misticismo raro en que oramos y después nos sentamos a esperar, y no hacer más nada. Más bien es el lanzamiento del poder de Dios a través de la oración que está enfocada en el intento de liquidar barreras al evangelismo y de preparar la tierra de las vidas para que puedan recibir las semillas del evangelio. Oramos usando oraciones poderosas de la Biblia y después las seguimos con nuestros esfuerzos evangélicos. Y así los esfuerzos resultan mucho, mucho más efectivos.

    Eso no nos debe sorprender. El Nuevo Testamento nos habla de la conexión entre la oración y el evangelismo en números lugares. Cuando Jesús les dijo a sus seguidores que miraran a sus alrededores (considerando las posibilidades de la cosecha), Su primera instrucción para ellos fue que oraran. "La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros – les dijo a sus discípulos – . Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo" (Mateo 9:37-38). Y más tarde Jesús les dió a sus discípulos esta tarea: "Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19, 20). Y el primer paso de ellos para empezar su obra fue de reunirse a orar. "Todos, en un mismo espíritu, se dedicaban a la oración, junto con las mujeres y con los hermanos de Jesús y su madre María" (Hechos 1:14).

    Pablo le escribió a Timoteo que Dios quería que oraran…haciendo plegarias y súplicas por todos. (1 Timoteo 2:1-4). ¿Por qué? Porque Dios desea que todo el mundo sea salvado. El Nuevo Testamento nos enseña mucho sobre el poder de la oración en el evangelismo. De alguna manera y desafortunadamente la Iglesia ha perdido la conexión. Mi amigo Terry Teykl de Ministerios de Renovación dice que fue después del primer siglo que ocurrió el gran divorcio – el divorcio entre la oración y el evangelismo. La oración se volvió solamente devocional y litúrgica, y no muy práctica; mientras el evangelismo se hizo más y más un trabajo del esfuerzo humano inclusive llegando hasta ser la compulsión a veces. Afortunadamente, este concepto que demuestra el Nuevo Testamento se está recobrando en estos días. Felizmente, estamos volviendo a ver la unión, la boda de oración con evangelismo.

    Eso está ocurriendo en varios modos excitantes. Por ejemplo, un pastor en Texas pidió a los miembros de su congregación que le entregaran los nombres de 100 personas que necesitaban llegar a conocerle a Jesús. El pastor, entonces, le entregó estos nombres a un grupo de intercesores bien entrenados y ya al final del año, 92 de las 100 personas habían llegado a tener fe en Cristo. Este tipo de oración enfocada por los que sean bien enseñados y equipados es esencial y central para poder tener un programa efectivo del evangelismo de oración.

    Una manera de orar por las vecindades alrededor de las iglesias es un método innovado que se llama El Orar y Caminar. Los cristianos se reunen en el edificio de la iglesia para un tiempo de oración y preparación. Entonces, se dividen en grupos de dos o tres y caminan por un vecindario particular, andando por las calles, orando por cada casa, que Dios esté obrando allá en cada hogar individual. Esto se hace silenciosamente, sin llamar la atención a los que están orando, y así eficazmente lanzando el poder de Dios dentro de las vidas representadas.

    Hace poco hablé con un ministro que ora por cada miembro de su congregación por nombre cada semana. Para que se acuerde de sus caras él ha entrado las fotografías de cada uno en su computadora para que pueda mirarle la carita de cada uno mientras ora por esa persona. Oh, y déjenme mencionarles que la asistencia de su congregación ha crecido de 150 a 1300 – y todavía él sigue orando por cada uno por nombre cada semana.

    Muchas congregaciones han empezado a mandar tarjetas a los hogares de su barrio, preguntando si pueden orar por alguien o por alguna situación de esa familia. No les invitan que asistan a la iglesia…no piden dinero…no anuncian ningún programa especial…solamente anuncian que desean saber si pueden orar sobre algo que le sea importante a esa familia. Ese tipo de iglesia no tarda mucho en atraerles a personas que buscan a una iglesia que les ame suficientemente para orar por su bienestar.

    El poder de fusionar la oración con el evangelismo no está limitado a las iglesias locales. Grupos enteros de iglesias y grandes movimientos evangelistas están empezando a ver la importancia de la oración. Uno de los movimientos más energéticos y ambisiosos para alcanzar a los Estados Unidos para Cristo se llama Misión América. ¿Su meta? Es de orar por nombre para cada hombre, mujer y niño en los Estados Unidos y presentarle a cada uno al Evangelio. Es una meta que ningún grupo dentro de la Iglesia puede alcanzar a solas por su cuenta. Se necesitará la cooperación de muchas organizaciones y congregaciones.

    Una de las cosas que me gusta de Misión América es en énfasis que se le da a la congregación local – su participación y su cooperación voluntaria. No hay un solo programa monolítico en que todo el mundo tiene que participar. Es una mezcla, una compilación de muchas ideas con una sola meta en común - - "La iglesia entera, llevando el Evangelio entero a la nación entera en esta generación."

    El enfoque principal de Misión América se llama el Movimiento Faro. Más de medio millón de Faros de Oración han sido establecidos en los Estados Unidos y se agregan más cada día. Un faro es una persona, una familia o un grupo que tiene el deseo de dedicarse a orar y tiernamente compartir a Jesucristo con sus vecinos, compañeros de trabajo, compañeros escolares y con amigos en cualquier manera que Dios les dirija.

    Billy Graham dijo de este movimiento: "El Movimiento Faro" ha unido al Cuerpo de Cristo en una manera única y exclusiva en la historia de América. Yo estoy orando que Dios use este movimiento para estimular a una renovación masiva y a un gran despertamiento espiritual que se realicen a través de toda la nación.

    Es tan exitante ver a lo que Dios está haciendo en medio de Su pueblo mientras Él nos acerca a Sí Mismo por medio de la oración. La oración está volviendo a encender el fuego del evangelismo, mientras nosotros tratamos de alcanzar a esta nación y hasta lo último de la tierra. "¡Señor, enséñanos a orar…a Tu Manera, según Tu Voluntad! ¡Así es el grito de combate de la Iglesia en estos días exitantes!