«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Cómo Aumentar La Fe

Por Wesley L. Duewel

EL AUMENTO DE LA FE

    La visión espiritual está basada en la vista natural, pero se eleva y se transporta más allá de lo material. La visión espiritual ve lo que sus ojos no pueden ver. Del mismo modo, la fe espiritual tiene su base en la fe natural, pero se eleva y se transporta más allá de la misma.

    La fe natural existe en cada ser humano, aunque en mayor grado en unos que en otros. La vida sería imposible sin fe. La compra y la venta, el correo, el gobierno en todos sus aspectos; las relaciones humanas con los demás; la ciencia, la medicina, y aun la vida familiar dependen de la fe. La fe en Dios, en su Palabra y en el que Dios escuche y dé respuesta a su oración, dependen de la fe espiritual.

    Todos los cristianos tienen cierto grado de fe espiritual, pues de otro modo no serían salvos. Somos salvos por fe, vivimos por fe, obedecemos con fe, tenemos como base de nuestra vida la Biblia en fe, y oramos en fe. Algunas personas manifiestan la fe de manera más abierta, sencilla y dramática que otras. La fe puede aumentar a medida que crecemos en la gracia de Dios.

    Cuando los discípulos le dijeron a Jesús: "Auméntanos la fe: (Lucas 17:5), lo hicieron en respuesta a la enseñanza de Cristo de que si un hermano peca contra uno, debe ser reprendido, y si se arrepiente, debe ser perdonado. Jesús agregó que si el ofensor fuera tan inestable como para repetir su pecado contra usted siete veces durante un mismo día, que cada vez que hiciera profesión de arrepentimiento, usted debía aun así perdonarlo. De manera que cuando los discípulos pidieron que se les aumentara la fe, lo hicieron teniendo en mente la salvación de una persona aparentemente incorregible.

    Pero Jesús al momento extendió la aplicación de la fe para la salvación e incluyó la fe necesaria para echar un sicomoro al mar, ordenándoselo por fe. ¿Cómo podemos desarrollar a tal grado nuestra fe?

SIETE PASOS QUE CONDUCEN A UNA FE MAS GRANDE

    1. Admita su propia incapacidad y su necesidad. Hallesby afirma: "La incapacidad en unión con la fe trae como resultado la oración." La incapacidad constituye el primer escalón en la escalera de la fe. La fe le exige tomar la iniciativa y, por extraño que parezca, el sentirse incapaz, impotente y en completa dependencia de Dios, nos permite tomar la iniciativa de la fe. "El reconocer nuestra incapacidad es el alma misma de la intercesión."

    2. Alimente su alma con la palabra de Dios. "La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17). "La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros" (Colosenses 3:16). Mientras más lea o escuche la palabra de Dios – toda la Palabra-, más crecerá su fe. Hay relatos bíblicos especiales de las grandes obras de Dios, y grandes promesas que son vitaminas especiales para la fe. Más toda la palabra de Dios edifica la fe. Léala extensamente y con intensidad. Léala con frecuencia. ¡Llene su alma con la Palabra!

    3. Pase suficiente tiempo orando. Toda clase de oración fortalece la fe. Interceder por los demás, batallar en oración y pasar tiempo en comunión con Dios y alabándole en oración, contribuyen grandemente a aumentar la fe.

    4. Lea relatos acerca de cómo Dios ha dado respuesta a la oración. Las biografías de aquellos que han sido poderosos ejemplos de fe son un gran estímulo para la fe. Los relatos de grandes avivamientos, conversiones y contestación a peticiones de sanidad, protección, guía, y el abastecimiento de necesidades económicas y otras especiales, fortalecen la fe.

    5. Obedezca a Dios en todo. Usted no podrá confiar en Dios totalmente si la luz que él le ha dado aún no la ha obedecido. Cualquier controversia que existe entre su alma y Dios, cualquier pecado oculto, serán un obstáculo para la fe y para la oración eficaz. Dios extendió la invitación a Israel para que le obedeciera en los diezmos, para que luego comprobaran cómo él iba a responder y a abastecer sus necesidades materiales (Malaquías 3:10-12). Obedezca al instante toda la luz que Dios le da.

    6. Comience a confiar en que Dios dará respuestas precisas. Mientras más ejercite su fe, más crecerá. Hay quienes han comparado la fe con un músculo: mientras más se ejercita, más se fortalece. Comience a confiar en que Dios contestará sus pequeñas pero específicas peticiones. Cuando se presente una emergencia, acuda primero a Dios. Lleve un diario de las respuestas a las oraciones que recibe, y repáselo de vez en cuando.

    7. Comience a alabar a Dios. Dios merece nuestra alabanza, y Él se acerca a nosotros mientras que le alabamos. Haga que la alabanza forme parte de su vida. Cante en su corazón silenciosamente coros de alabanza o estrofas de grandes himnos. Repita versículos de alabanza de la Biblia.

    Que la alabanza sea militante en la presencia del diablo. Yo he visto a la alabanza militante echar fuera a un demonio que se había opuesto a un grupo de oración y al ayuno. La alabanza ganó una poderosa batalla de la fe para Josafat. El pronunció la siguiente exhortación: "Confiad en el Señor, vuestro Dios"; y luego comenzaron la alabanza militante. "Y cuando comenzaron a entonar cánticos y alabanzas, el Señor puso…emboscadas", y los ejércitos de Amón y Moab y del monte de Seir, fueron derrotadas sin que Israel tuviera que pelear (2 Crónicas 20:20-23).

LA ORACION DE FE

    Fraser define la oración de fe como "una petición específica…hecha con fe específica, por una respuesta específica." Recuerde que Dios le había prometido a Israel que le daría a Canaán. Dios los dirigió milagrosamente hasta las fronteras de Canaán. Luego dividió el Jordán para facilitarles la entrada a la tierra. Milagrosamente Dios les entregó a Jericó. Más desde ese momento en adelante ellos tuvieron que pelear para conquistar cada tramo de territorio que ocuparan en Canaán. A veces hacer la oración de fe es como garantizar la promesa de Dios en general. Después hay que desalojar a Satanás de sus fortalezas, una por una. La vida de fe puede ser frecuentemente una vida de batallas, mas constituye también una vida de victorias.

    Fraser escribió: "A menudo es necesario que luchemos en oración…antes de que alcancemos esta gran fe que nos da descanso. Sin embargo, una vez que hemos alcanzado una fe verdadera, todas las fuerzas del infierno no son capaces de anularla. Y luego, ¿qué? Emprenden la retirada para luego venir contra esta parcela que Dios ha prometido darnos, y pelear por cada centímetro de ese territorio. La verdadera batalla se inicia cuando se ha hecho la oración de fe. Mas, gracias a Dios, ¡pertenecemos al ejército vencedor!"

    La oración de fe se extiende para tocar el trono de Dios; y luego descansa inconmovible en la seguridad de que la respuesta llegará en el tiempo señalado por Dios. Tal vez se le pueda dar el nombre de una forma especial y poderosa de oración de fe.

    1. Es una fe que depende completamente del Espíritu Santo. Usted tiene la seguridad de ser dirigido en cuanto al propósito a tratar en la oración; consciente de ser fortalecido a través de la misma (orando en el Espíritu); y reconociendo que su fe se ha estimulado mientras oraba. Esto no se origina en nuestros propios intereses o en nuestra propia voluntad. Claro está que usted quiere ver la respuesta, más el Espíritu le confirma que la petición forma parte esencial del objetivo de la oración.

    2. Es una oración completamente dedicada a ver la respuesta de Dios hacerse realidad. Usted debe dedicar toda su persona, su todo a Dios, en un voto definido e inteligente, que jamás habrá de violarse. Debe orar con un deseo apasionado que lo comprometa. "Euché", el término griego empleado en Santiago 5:15, es un vocablo que se utiliza con menos frecuencia para referirse a la oración; se puede traducir "oración" o "voto". La oración intensa en su forma más elevada como "oración de fe", le da confianza para tomar una decisión, como una promesa.

    3. Es una oración dispuesta a creer y a prevalecer por la obtención de la respuesta de Dios, en una situación sumamente difícil. Cualquiera que sea el grado de dificultad en una situación, lo único que se requiere de usted es que crea en Dios a pesar de las apariencias. Sus ojos están puestos en Dios, no en la situación que se presenta (Romanos 4:19-20).

    4. Es una oración que cree sin consideración de sentimientos y emociones. La fe confía en Dios a pesar de las contradicciones y de la falta de sentimientos, y aun a pesar de los sentimientos suyos. A veces se le ha dado el nombre de fe "desnuda".

    5. Es una oración convencida de que se encuentra en armonía con la voluntad más elevada de Dios. Usted está sometido completamente a la voluntad de Dios; más teniendo seguridad de esa voluntad, le es posible prevalecer hasta haber recibido la respuesta que Dios había prometido.

    6. Es una oración tan segura de la voluntad de Dios, que no aceptará la negación de la respuesta. Mientras más larga se haga la batalla, más intensa será su dedicación para llegar a ver la respuesta de Dios, por el hecho de que usted está convencido de que se trata de la voluntad de Dios (Lucas 11:9). Usted es consciente de que Satanás se opone tan enérgicamente por el temor que le tiene a la respuesta.

    7. Esté dispuesto a obedecer a Dios como quiera que El dirija, con el fin de apresurar la llegada de la respuesta. Usted se regocija en la respuesta de Dios aun antes de que se le haga visible (Romanos 4:20). Tan seguro está usted de la victoria de Dios, que con agrado invierte tiempo, posesiones y aun su vida misma, en la respuesta. Usted está al tanto de la dirección del Espíritu en cuanto a cualquier paso adicional que deba dar mientras que continúa con la oración de fe.

    8. Puede ser que incluya batalla en la oración, para hacerle resistencia y desviar la ruta de Satanás. Satanás es un usurpador y un intruso. El procura mantener en su poder su territorio o sus esclavos, aun después de haber sido derrotado. Fraser dijo: "Me gusta leer pasajes de las Escrituras, como 1 de Juan 3:8 o Apocalipsis 12:11, como armas directas contra Satanás mientras que oro…No hay nada que corte como lo hace la palabra del Dios vivo (Hechos 4:12)."

    9. Esté dispuesto a orar por cada detalle de la respuesta o de la victoria. El orar por cada detalle siempre es más específico y más beneficioso en el prevalecer y en el creer. Hasta donde pueda entender, usted debe preparar el camino del Señor punto por punto, y contrarrestar a Satanás punto por punto también. Fraser descubrió que la oración detallada era agotadora, pero efectiva en asegurar que se hiciera la voluntad de Dios y en que se garantizaran victorias completas.

    – Tomado del libro LA ORACION PODEROSA QUE PREVALECE por Wesley Duewel. © 1990. Usado con permiso del Duewel Literature Trust, Inc. Los libros de Dr. Duewel se pueden comprar de Duewel Literature Trust, Inc., 740A Kilbourne Drive, Greenwood IN 46142-1843.