«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Cómo Orar Para Un Avivamiento

    Ore con fe. El esperar no es una falta de respuesta. Lo más grande que sea el trabajo en oración, lo más maravilloso será el avivamiento que resulta. Jesús no usó vanas repeticiones cuando fue a Getsemaní y oró las mismas palabras cada vez (Mateo 26:44). No, Él simplemente siguió orando intensivamente hasta que alcanzó la victoria.

    Los 120 continuaron en oración (Hechos 1:15). No hubo vanas repeticiones aquí. ¡Ellos se mantuvieron orando y alabando hasta que llegó el fuego de Pentecostés sobre ellos!

    Hay una recaída en estos últimos días, y algunos dudan que vayamos a tener un avivamiento grande. Pero debemos recordar que Dios prometió "ríos en el desierto" (Isaías 43:20). En los tiempos de Elías, Dios envió fuego al sacrificio en el cual habían vaciado doce barriles de agua. Él envió aguas después de tres y medio años de secas (I Reyes 17:1; 18:1-39; Santiago 5:17-18).

    Es cierto que algunos están recayendo, pero la "novia de Cristo" no se está cayendo. "Han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado" (Apocalipsis 19:7).

Tiene que ser una compañía preparada

    "La Escritura no puede ser quebrantada" (Juan 10:35). Oh, seamos y estemos en esa compañía preparada. Mateo 25:10 dice: "Y las que estaban preparadas entraron".

    Serán los tibios los que Cristo vomitará de su boca, si no se arrepienten (Apocalipsis 3:14-19). Él ciertamente no vomitará de su boca a su propia novia —(esa compañía de gente salva que estará lista para cuando Él venga).

    – Autor desconocido.