«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

"El Reino De Los Cielos Sufre Violencia, Y Los Violentos Lo Arrebatan"
Mateo 11:12

¡La necesidad principal en el día de hoy, es lo de orar por un
 avivamiento poderoso del Espíritu Santo, el cual nos convencerá del pecado!

 Por W. C. Moore

    En estos días no hay muchos que están experimentando el convencimiento potente y duradero del Espíritu Santo acerca de sus pecados. Sin embargo, tanto en el Día de Pentecostés como en los avivamientos poderosos que siguieron ese día notable, una de las características destacables de una obra genuina del Espíritu Santo entre el pueblo, fue la de un convencimiento poderoso sobre el pecado entre ambos los cristianos y los no salvos.

¡Oh, por un avivamiento poderoso!

    ¡Oh, cuán grande es la necesidad de una desesperación total —no lo de celebrar reuniones por pura fórmula, ni de pasar por alto la seriedad de la condición espiritual de un pecador— sino algo para alertar a la verdadera gente de Dios de su estado perezoso, su ociosidad, el orgullo de su "espiritualidad", y de su indolencia notoria y su completa falta de visión!

"¡Ay de los reposados en Sion!" (Amós 6:1)

    Que oremos con la mayor seriedad el uno por el otro, que no estemos entre los recipientes de la sentencia del "Ay" de Dios porque estamos reposados aquí mismo en Sion, aun cuando estamos asistiendo a una iglesia de la cual somos miembros (Lea la misma declaración de Dios en Amós 6:1-7).

    Y que intercedamos el uno por el otro para que, por la gracia de Dios y por velar en la oración, no estemos entre los asistentes tibios de la iglesia, quienes no son ni fríos ni calientes, y quienes piensan que de ninguna cosa tienen necesidad, no sabiendo que son desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos, listos a ser vomitados de la boca de Dios. Más bien, hagamos lo que Jesús, el Hijo de Dios, la Cabeza de la iglesia, dice en Apocalipsis 3:19: "Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celosos, y arrepiéntete".

    ¡Acuérdate, el aviso pasmoso del peligro de ser vomitado de la boca de Dios — es a aquellas personas tibias y satisfechas de sí mismas en la iglesia en Laodicea! (Apocalipsis 3:14-19. Lea también Apocalipsis 3:20-22).

    ¡Que Dios nos ayude a estar preparados para el advenimiento del Señor (Mateo 24:44), y de "negociar" —estar ocupados en la voluntad del Señor y en servirle— hasta que Él venga! (Lucas 19:13).