«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

El Señor – Un Pronto Auxilio En Las Tribulaciones

Por Rich Carmicheal

    El Señor no promete que la vida será sin problemas. Al contrario, Él dice claramente que en este mundo tendremos aflicciones (Juan 16:33). Estas aflicciones pueden llegarnos en formas variadas como persecución, rechazo de la familia y los amigos, dificultades, pruebas y tentaciones. Unas cuantas de estas aflicciones vienen siendo resultado natural de tener que vivir en un mundo caído. Unos de esos dilemas se desarrollan como resultado del pecado, sea pecado nuestro o el de otras personas. Unos problemas se nos presentan por la oposición espiritual a nuestra fe. Y algunas situaciones problemáticas llegan a nuestras vidas como medidas disciplinarias diseñadas para ayudarnos a desarrollar más madurez espiritual. En todo caso, con frecuencia todos nos encontramos en una situación que nos hace sentir muy necesitados de mucha ayuda y gran rescate. Quizás ahora mismo usted esté viviendo una temporada de profunda dificultad y necesidad.

    Aunque el Señor no nos promete una vida sin ningún problema, Él sí nos promete que estará con nosotros en toda situación y que nos auxiliará a enfrentar cualquier dilema que se nos presente. Por ejemplo, Él declara, "Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo…" (Isaías 43:2). El Salmista resuena esa verdad cuando escribe que "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar, aunque bramen y se turben sus aguas y también los montes a causa de su bravura. Selah." (Salmo 46:1-3). El Salmista entonces vuelve a darle énfasis a la fuente de su confianza: "Jehová de los ejércitos está con nosotros…Jehová de los ejércitos está con nosotros" (Salmo 46:7,11). En el Salmo 23, David nos asegura que aunque andemos en valle de sombra de muerte, no tengamos miedo de mal alguno porque Él está con nosotros. Y el escritor de Hebreos agrega: "…Dios ha dicho, ‘Nunca te desamparé, nunca te dejaré. Y por eso, podemos decir con confianza, ‘El Señor es mi ayudador; no temeré…’" (Hebreos 13:5-6).

    Qué pensamiento maravilloso: El Señor está con nosotros…Él es nuestra ayuda constante en cualquier problema. ¿Está usted viviendo algo dificil en este instante? Pues, entonces, levante los ojos al Señor y ponga su fe y confianza en Él. Él quiere ser su refugio y su compañero y auxiliar en su aflicción. Y no es que Él solamente desea ayudar; es que Él es más que capaz de proveer el tipo de ayuda que sea en cualquier circunstancia. Él puede darnos consuelo en nuestros problemas (2 Corintios 1:4); de rescatarnos de las tribulaciones (2 Pedro 2:9); hacer que abunde en nosotros toda gracia (2 Corin. 9:8); suplir todo lo que nos falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Fil. 4:19); santificarnos por completo (I Tes. 5:23); confortar nuestros corazones y confirmarnos en toda buena palabra y obra (II Tes. 2:17); afirmarnos y guardarnos del mal (II Tes. 3:3); perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad (I Juan 1:9); hacernos aptos en toda obra buena para que hagamos Su voluntad (Hebreos 13:2); restaurarnos y hacernos fuertes, firmes y fieles (I Pedro 5:10); guardarnos sin caída y presentarnos sin mancha delante de Su gloria con gran alegría (Judas 24); darle descanso a todos los trabajados y cansados (Mateo 11:28); darnos la paz que sobrepasa entendimiento (Fil. 4:7); librarnos de todo obra mala y preservarnos para su reino celestial (II Timoteo 4:18); no dejarnos ser tentados más de lo que podamos resistir sino darnos también juntamente con la tentación la salida para que podamos soportar (I Corin. 10:13). El Señor es capaz. Por supuesto, que Él es "poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos" (Efesios 3:20).

    ¿Usted necesita fortaleza? ¿Valor? ¿Animo? ¿Paz? ¿Descanso? ¿Perdón? ¿Consuelo? ¿Provisión? ¿Aliento? ¿Protección? ¿Victoria espiritual? ¿Restauración? ¿Dirección? Bien, entonces, enfoque la vista en el Señor. Él ha prometido estar con Su pueblo. Él es un pronto auxilio en las tribulaciones.

    "Porque Él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto" (Salmo 27:5).

    "Acérquense a Dios y Él se acercará a ustedes…" (Santiago 4:8).