«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

El Secreto De Permanecer En Cristo

Por James H. McConkey

    El permanecer en Cristo es vivir una vida de fe constante hacia Cristo, y de amor hacia el hombre.

    Amado, ¿hemos aprendido este último secreto del Espíritu Santo?  ¿Estamos viviendo tal clase de vida?  ¿Reconocemos, por una parte, nuestra dependencia total de Jesucristo en cada hora por la única plenitud de vida por nosotros?  ¿Estamos aprendiendo la lección de mirarle a Él en todas las cosas?  ¿Ha venido a ser la actitud habitual de nuestras vidas?  ¿Tardamos en hablar, planear o tomar medidas hasta que hemos estado en comunicación con Él para recibir Su consejo?

    Además de derramar nuestras vidas por Él, también – lo que es más importante – ¿estamos manteniéndonos en tales actitudes que Él pueda derramar Su vida por medio de nosotros?  En breve, ¿estamos permaneciendo, siguiendo, viviendo en la fe?

    En resumen, ¿comprendemos que Él es amor – amor para otros?  Él quiere que seamos como Él Mismo, y así nos dice: «Este es Mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como Yo os he amado» (Juan 15:12).  Así pues, ¿hemos dejado nuestra egolatría para hacer el propósito supremo de nuestras vidas el de amar a otros?  Y si es así, ¿estamos viviendo esa clase de vida?

    ¿Miramos tan constantemente a Él, y estamos tan ocupados en amar a otros, que estamos comenzando a entender, aun un poquito, esa frase maravillosa: «…Ya no vivo yo, más vive Cristo en mí…» (Gál. 2:20)?  ¿Hemos experimentado de esta manera la vida de permanecer en Cristo?  Si es así, podemos regocijarnos, porque esta vida es nuestra, no solamente por promesa y por mandamiento, sino también por experiencia actual y consciente, según dice la bendita Palabra: «…Y en esto sabemos que Él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado» (1 Juan 3:24).