«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Formidable Es El Poder De La Oración

Por E. M. Bounds

    Formidable es el poder de la oración. Sus frutos son maravillosos. Cosas trascendentales suceden a través de los hombres que la practican. Muchas son sus maravillas, forjadas por una mano Todopoderosa. Las evidencias de sus logros casi nos hacen caer de asombro, desafían nuestra fe, alientan nuestras expectativas cuando oramos.

    Las posibilidades de la oración son inconmensurables. La necesidad de la oración es urgente. Dios se entrega a Sí Mismo en las manos de aquellos que realmente oran. Grandes son las maravillas de la oración, porque grande es el Señor quien escucha y contesta. Grandes son estas maravillas, porque grandes son las ricas promesas hechas por un gran Dios a aquellos que oran.

    La iglesia más que nunca precisa tener profundas convicciones de la vasta importancia de la oración al proseguir con la obra que se le entregara. Es necesario que la iglesia haga más y mejor oración, si quiere ser capaz de llevar a cabo la difícil y delicada tarea que le diera por nuestro Señor y Maestro. La derrota espera a la iglesia que no ora. Sin duda alguna, el éxito seguirá a una iglesia dedicada a la mucha oración.

    El elemento sobrenatural en la iglesia, sin el cual de seguro fallará, viene solo a través de la oración. Una iglesia llamada por Dios, en medio de este tiempo tan ocupado y bullicioso, debe dar más tiempo a la oración. La oración debe ser tomada más en cuenta en esta irreflexiva era de religión superficial. Debe existir más corazón y más alma en las oraciones que se hacen, si la iglesia desea ir adelante en la fuerza de su Señor y ejecuta las maravillas que son su herencia por la promesa divina.

    La oración trae al Espíritu Santo sobre los hombres hoy, en respuesta a su importunada y constante oración, tal como lo hacía antes del Pentecostés. Las maravillas de la oración no han cesado.

    – Extraído del libro Las Posibilidades de la Oración por E. M. Bounds. Copyright © 2006 Editorial Peniel. Usado con permiso.