«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Los Judíos En La Profecía

Por David R. Reagan

    Las señales más importantes de los tiempos del fin son los que están relacionados con Israel porque Dios usa a los judíos a lo largo de las Escrituras como Su reloj del tiempo profético. Con esto quiero decir que muy a menudo cuando el Señor está revelando un evento importante que tendrá lugar en el futuro, Él señalará a los judíos y declarará que cuando cierta cosa les suceda a ellos, el evento importante también ocurrirá. Por consiguiente, los judíos son uno de los puntos focales importantes de profecía de la Biblia.

    Las Escrituras revelan a los judíos como «la niña del ojo» de Dios (Za. 2:8). Su tierra se describe como «santa» (Za. 2:12). Su ciudad de Jerusalén es denominada como la que está «en medio de las naciones» (Ez. 5:5). Son descritos como la esposa descarriada de Dios (vea Ezequiel 16 y el libro de Oseas). Y la Biblia aclara que serán el objeto de la ira de Dios (Jr. 30:7) y de Su gracia (Za. 13:1) en los tiempos del fin.

    El panorama de la profecía que se relaciona con los judíos es impresionante. Se aplica al pasado, el presente, y el futuro. Demuestra el amor y la gracia de Dios y como ninguna otra cosa a excepción de la Cruz misma. Pablo estaba tan colmado por la paciente determinación de Dios para traer un remanente de los judíos a la salvación que clamó en éxtasis: «¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!» (Rom. 11:33).

    Echemos una mirada a las increíbles profecías que tienen que ver con el pueblo judío, y comencemos con las profecías que ya se han cumplido.

Profecías cumplidas

    1) Dispersión Los judíos fueron advertidos repetidamente que serían dispersados por todo el mundo si no eran fieles a su pacto con Dios. Considere las palabras de Moisés: «Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo...» (Dt. 28:64; también vea Levítico 26:33).

    2) Persecución El Señor también advirtió a los judíos que ellos serían perseguidos dondequiera que fueren. De nuevo, las palabras de Moisés son gráficas en este sentido: «Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma» (Dt. 28:65).

    3) Desolación Dios prometió que después de la dispersión, su tierra quedaría «asolada» y sus ciudades quedarían «desiertas» (Lv. 26:33). Moisés lo expresó más gráficamente cuando dijo: «(dirá)…el extranjero que vendrá de lejanas tierras...azufre y sal, abrasada toda su tierra; no será sembrada, ni producirá, ni crecerá en ella hierba alguna...» (Dt. 29:22-23).

    4) Preservación Pero Dios en Su gracia maravillosa prometió que Él conservaría a los judíos como un pueblo separado durante sus andanzas por el mundo (vea Isaías 66:22; Jeremías 30:11; 31:35-37). Isaías lo pone de una manera vívida. ¡Él dice que el Señor de ninguna manera se podía olvidar de Israel como una madre tampoco podría olvidarse de su hijo del hijo de su vientre! Isaías 49:15). ¡Después agrega que Dios no puede olvidarse de Israel porque Él lo tiene grabado en las palmas de Sus manos! (Is. 49:16).

    Dios ha cumplido todas estas cuatro profecías durante los últimos 2,000 años. En el año 70 d. de C. los romanos destruyeron la ciudad de Jerusalén y llevaron a la nación judía al cautiverio, dejando la tierra desolada y esparciendo al pueblo judío por toda la faz de la tierra. Como había sido profetizado, por todas partes adonde iban eran perseguidos, con la culminación de su persecución en el Holocausto Nazi de la Segunda Guerra Mundial.

    Pero Dios también conservó a los judíos, y el cumplimiento de esta profecía ha sido uno de los milagros más notables de historia. Ningún otro pueblo ha sido dispersado alguna vez y todavía ha podido retener su identidad como una nación.

Profecías actuales

    Somos privilegiados de vivir en una edad cuando Dios está cumpliendo muchas promesas a los judíos. Qué testimonio es este del hecho que Dios está vivo y bien, que Dios está en Su trono y en control, y que Dios es fiel a Sus promesas.

    1) Reunión Los profetas del Antiguo Testamento prometen repetidamente que llegaría el día cuando Dios reunirá a los judíos en Palestina (vea Isaías 11:10-12 y Ezequiel 36:22-28). Esta reunión notable de los judíos de los cuatro rincones de la tierra ha ocurrido en nuestra vida. La Primera Guerra Mundial preparó la tierra para el pueblo cuando el control de Palestina se transfirió de una nación que odiaba a los judíos (los turcos) a una nación que era simpática respecto a su retorno (Bretaña). El Holocausto de la Segunda Guerra Mundial preparó al pueblo para la tierra motivándolos a volver.

    2) La Nación Los profetas declararon que cuando el pueblo fuera reunida, la nación de Israel sería restablecida. Esto ocurrió el 14 de mayo de 1948 (vea Isaías 66:7-8; Zacarías 12:3-6). Ésta es el evento profético fundamental de nuestra era. Es un evento que los eruditos proféticos han señalado durante 400 años en medio de mucha burla y ridiculización de parte de los que no creían que alguna vez Israel volvería a existir como una nación.

    Jesús señaló este evento como el que señalaría Su pronto retorno. Su profecía se encuentra en la parábola de la higuera (Mt. 24:32-35) qué Él presentó en Su Discurso en el monte de los Olivos. El día antes de que Él entregara este discurso, Él había maldecido una higuera estéril, haciendo que se secara (Mt. 21:28-29). Esta era una profecía simbólica de que Dios pronto derramaría Su ira sobre el pueblo judío debido a su esterilidad espiritual rechazando a Su Hijo.

    Al día siguiente Jesús les recordó a Sus discípulos de la higuera. Él dijo que observaran para ver cuando volviera a brotar. En otras palabras, Él dijo que velaran por el renacimiento de Israel. Él indicó que cuando la higuera volviera a florecer, Él estaría a las puertas del Cielo, preparado para volver (Mt. 24:33).

    De igual importancia, Él agregó una observación interesante: «De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca» (Mt. 24:34). ¿Qué generación? La generación que ve florecer a la higuera.

    Nosotros somos esa generación. La higuera ha florecida. Jesús está a las puertas.

    3) Reclamo Dios prometió que con el re-establecimiento de la nación, la tierra volvería a florecer (Is. 35:1-7; Joel 2:21-26). Como dice Ezequiel, las personas un día exclamarían: «¡Esta tierra que era asolada ha venido a ser como huerto del Edén!» (Ez. 36:35). Y eso es exactamente lo que las personas exclaman hoy cuando visitan a Israel, porque es nuevamente una tierra donde fluye leche y miel. Se han plantado más de 300 millones de árboles. La lluvia ha aumentado. Los pantanos que antes estaban infectados de malaria se han convertido en tierra cultivada. El agua del Mar de Galilea que se ha canalizado hacia los desiertos, haciéndolos florecer.

    4) Idioma Cuando los judíos fueron esparcidos por el mundo en el primer siglo, dejaron de hablar el idioma hebreo. Los judíos que se establecieron en Europa desarrollaron un idioma llamado yídish (una combinación de hebreo y alemán). Los judíos en la cuenca mediterránea mezclaron el hebreo con español produciendo un idioma llamado Ladino. El profeta Sofonías implicaba que vendría un tiempo cuando el idioma hebreo reviviría (So. 3:9). Y así ha sucedido. Hoy los israelitas hablan el hebreo Bíblico. Es el único ejemplo en la historia de la resurrección de un idioma muerto. El hombre que Dios usó para revivir el idioma era Eliezer Ben Yehuda (1858 - 1922).

    5) Jerusalén Jesús dijo que una de las señales más seguras de Su retorno inminente sería la re-ocupación de Jerusalén por los judíos: «[Los judíos] caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan» (Lc. 21:24).

    La primera mitad de esta profecía se cumplió en 70 d. de C., cuarenta años después de que Jesús habló las palabras. En ese año los romanos bajo Tito conquistaron a Jerusalén y dispersaron a los judíos entre las naciones. Jerusalén permanecía bajo la ocupación gentil durante 1,897 años hasta el 7 de junio de 1967, cuando Israel volvió a recobrar la ciudad durante la Guerra de los Seis Días.

    La re-ocupación judía de la ciudad de Jerusalén es una prueba positiva de que estamos viviendo en la época del retorno del Señor. Jesús dijo que marcaría el fin de la Edad de los gentiles.

    6) Fuerza Militar – Zacarías profetizó que cuando los judíos se restablecieran en la tierra, su fuerza militar sería aplastante – «como antorcha ardiendo entre gavillas,» y que «consumirán» a todas las gentes alrededor de ellos (Za. 12:6). ¿Es necesario decir algo sobre el cumplimiento de esta profecía?

    7) Punto de Enfoque Israel siempre se presenta como el punto de enfoque de la política mundial en los tiempos del fin (Za. 12:3; 14:1-9). ¡Ciertamente es verdad que Israel está jugando un papel prominente en la política mundial hoy día!

El amor del infinito de Dios

    Aunque Dios puso a un lado a los judíos y los puso bajo disciplina debido a su desobediencia, Él no los destituyó de Su gracia. Un remanente de los judíos «mirarán a mí, a quien traspasaron» y lo aceptarán como Señor y Salvador (Za. 12:10; Rom. 11:1-6, 25-29).

    Él piensa volver Su casa a la esposa descarriada: «Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe...Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios...y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días» (Os. 3:4-5).

    La bondad y la fidelidad de Dios de mantener Sus promesas al pueblo judío debe ser una fuente de estímulo a todos los cristianos. Mientras observamos que Dios cumple sus promesas de que Él hizo a los judíos hace miles de años, podemos estar completamente seguros que Él será fiel en cumplir todas las promesas que Él ha hecho a la Iglesia.

    Usado con permiso. David R. Reagan sirve como el Evangelista Principal para los Ministerios Lamb & Lion en McKinney, Texas. Usted puede averiguar más sobre este ministerio en www.lamblion.com.

Oración y alabanza

    • Alabe al Señor por Su fidelidad a todas Sus promesas, incluyendo Sus promesas al pueblo judío.

    • Ore por la Iglesia para reconocer la importancia de los tiempos y para despertar espiritualmente para ayudar a traer a las personas judías a la salvación (Rom. 11:11 y sigs.).

    • Ore por la protección del Señor sobre Israel de los terroristas y otros enemigos.

    • Ore por los líderes para reconocer la voluntad de Dios con respecto a la tierra de Israel.

    • Ore por la paz de Jerusalén.