«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

El Avivamiento: La Total Entrega A Dios

Por Henry Blackaby

    El mensaje siguiente fue dado en la Conferencia Clamor del Corazón por un Avivamiento en abril de 2004 en The Cove, Carolina del Norte, E.E.U.U.

    El avivamiento es el retorno de la vida y la presencia de Dios, o el establecimiento de una nueva relación personal con Dios. Cuando Dios toca completamente una vida, la medida plena de la vida del Señor se vuelve nuestra. Usted puede tener un deseo en su corazón por un nuevo toque de parte de Dios. Por alguna razón, usted ha permitido que las circunstancias cambien su relación con Dios. Él no ha cambiado, pero usted necesita Su vida para que llegue a ser la vida suya una vez más.

    Mientras yo pensaba en este tiempo juntos, volví al primer gran avivamiento en el Nuevo Testamento: Pentecostés. Pentecostés fue la conclusión; ¿qué fue lo que precedió? Pentecostés vino después de que los discípulos hicieron lo que Jesús les dijo que hicieran. Necesitamos ver desde la perspectiva de Dios cómo Él preparó para ese momento del avivamiento. ¿Qué hizo Él en la vida de los discípulos? ¿Cómo los preparó? El avivamiento espera la preparación del pueblo de Dios en su relación con Él. Yo veo eso a través de toda la historia pero sobre todo cuando yo leo el Nuevo Testamento.

    Había un proceso por el que Jesús llevó a los discípulos hasta que ellos vinieran llegaron al punto de total liberación de sus vidas a Su derecho de ser Señor. Ellos tenían un camino largo para recorrer desde la primera vez que Él los llamó hasta Pentecostés. Primero parecía que Dios preparaba a los discípulos, y después ellos obedecieron, y entonces vino el derramamiento de Su poder en Pentecostés, seguido por la predicación que resultó en miles de profesiones de fe. Pero primero tenía que posesionarse de los discípulos.

    El final del libro de Lucas, capítulo 24, contiene algunas instrucciones muy especiales de nuestro Señor que tenían que acatarse antes de que viniera Pentecostés. Mientras leemos, empezando con Lucas 24:36, quiero que usted identifique qué cosas Jesús dijo que son completamente esenciales que deben estar en los corazones y vidas de los discípulos para que Él pueda derramar Su Espíritu en ellos. Éste no era un momento de poca importancia; era un momento para marcar el paso.

    Antes en Lucas 24, leemos acerca de dos discípulos que van en el camino a Emaús, después de la crucifixión y resurrección de Jesús. Jesús hizo les dio una revelación completa de Su presencia a los hombres, y lo hizo de una manera increíble, tanto que cuando terminó, ellos dijeron, "¿No ardían nuestros corazones mientras nos hablaba en el camino, y mientras nos abría las Escrituras?" Jesús tocó profundamente sus corazones, pero de una manera muy simple. Él no los agobió. Empezó a haber un mover en cierto modo en los corazones de los discípulos que Dios escogió, y Él permitió que estos hombres llevar el testimonio. La realidad del Señor viviente era tan real que ellos tenían que ir y decir el resto. Estos dos hombres regresaron a los otros discípulos que se habían reunido, y ambos dieron testimonio de lo que ellos habían experimentado. Dios tuvo la intención que ambos movieran los corazones de todos los demás. Dios nos crea seres interdependientes. Él no nos crea como seres independientes. El avivamiento sucede de esta manera. Dios escoge a cuál corazón Él va a tocar.

Jesús apareció a Sus discípulos

    Cuando los dos discípulos empezaron a dar testimonio de lo que ellos habían experimentado, el Señor apareció a todos ellos:

    "Mientras aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos y les dijo:

    —¡Paz a vosotros!

    Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían un espíritu. Pero él les dijo:

    —¿Por qué estáis turbados y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.

    Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Pero como todavía ellos, de gozo, no lo creían y estaban maravillados, les dijo:

    —¿Tenéis aquí algo de comer?

    Entonces le dieron un trozo de pescado asado y un panal de miel. Él lo tomó y comió delante de ellos." (Lucas 24:36-43).

    ¿No es eso un cuadro bonito? Así es cómo Dios prepara para el avivamiento. Alguien necesita dar testimonio de un encuentro con el Señor viviente. No se desanime cuando usted da a un testimonio y todos los oyentes se asustan. Dios está preparándolos, y Él está llevándolos al punto dónde ellos sueltan todo para que Él tome Su derecho para ser Señor. Cuando estoy en reuniones dónde las personas están orando por un avivamiento, veo a algunos cuyos corazones están turbados y las dudas aparecen. El Señor que anduvo en medio de sus discípulos y empezó a prepararlos para el momento de Pentecostés, está haciendo lo mismo con nosotros. Parece muy ordinario, pero Dios usa a las personas ordinarias.

Jesús abrió las Escrituras

    "Luego les dijo:

    —Estas son las palabras que os hablé estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.

    Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras; y les dijo:

    —Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día; y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas. Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto." (versículos 44-49).

    ¿Por cuántos años Jesús había estado hablando a Sus discípulos? Aproximadamente tres y medio. La intimidad con Jesús es un requisito previo para el avivamiento. Usted tiene que ir a través del proceso del Padre de trayéndolo para ser tan íntimo con el Cristo viviente que usted puede decir desde su alma, "Éste es el Cristo, el Hijo del Dios viviente" y saber que Él le ha encomendado a usted las llaves al reino de los cielos (Mat. 16:13-19).

    Estoy encontrando en mi propia vida que cuando alcanzo un gran momento cuando Dios libera Su presencia y me permite estar allí, puedo mirar atrás y puedo decir, "Lo que yo estoy oyendo y estoy experimentando es lo que Él ya me dijo. Simplemente no presté atención cuando lo hizo." Es muy importante que usted escuche a lo que Jesús dice a los discípulos. Los discípulos estaban en el medio de cosas que Jesús ya les había dicho.

    ¿Las Escrituras del Antiguo Testamento describen total y completamente la venida, vida, muerte y resurrección de Jesús? Muestran un cuadro claro? Increíblemente claro. ¿Lo entendieron bien todos los discípulos? De ninguna manera. ¿Cómo pudieron pasarlo por alto? Ellos no estaban viviendo en la clara luz de las Escrituras, así que tenía que abrir su comprensión a todas las Escrituras, porque éste era el requisito previo. Todas las Escrituras también hablaban sobre el Pentecostés y sobre todo lo que estaba a punto de pasar.

    Nosotros estamos en el medio de otra situación. Las Escrituras nos han mostrado claramente, inequívocamente, sobre el retorno de Jesús. El promedio de las personas no ponen más atención a lo que dicen las Escrituras sobre las señales de Su segunda venida que lo que ellos ponían sobre las señales de Su primera venida. Pero no se equivoque. El mismo Señor nos ha dado toda la evidencia que necesitamos para preparar para Su último retorno. ¿Pero cuántos de nosotros estamos viviendo a la luz de esas Escrituras? ¿Cuántos de nosotros estamos investigando las Escrituras para conocer las señales de los tiempos en que vivimos?

    Ha sido una pasión en mi corazón decir, "Señor, estos hombres y otros, se perdieron la primera venida de Cristo, pero no era porque ellos no tenían el las Escrituras, y no era porque ellos no lo podían saber. Y Señor, que hay sobre nosotros?" No sería una tragedia absoluta para nuestro Señor decir, "Yo les dije todos estas cosas. ¿Por qué se comportan de esa manera? ¿Por qué no está viviendo de la manera como dicen las mismas Escrituras?"

    Y es lo mismo cuando se refiere al avivamiento. Nuestro Señor podría decir: "Yo les hablé de las condiciones. Por qué están simplemente llorando por un avivamiento e ignoran todas las condiciones que yo puse para ustedes?" No es que no lo sepamos; es que no prestamos atención. No queremos atravesar por todo el proceso. Queremos la emoción del avivamiento, pero no queremos los requisitos previos. Pero si vamos a ser aquellos sobre los cuales Él derrama Su Espíritu, tendríamos que entender lo cuales son los requisitos previos.

Los pre-requisitos de un avivamiento

    El primer pre-requisito es una relación íntima con el Señor. Los discípulos pasaron tres años en una relación íntima con nuestro Señor. Algunos miembros de iglesia no responden correctamente a Cristo porque ellos no fueron presentados a Él de la manera como se debió hacer. Tenemos una gran disfunción en el punto de la evangelización. Jesús vino a Pedro y a los demás, a cada uno de una manera única, y Él dijo básicamente: "¿Por qué no dejas todo y me sigues?" Creo que esa es la esencia de la salvación. Tenemos que dejar la vieja vida y sumergirnos en la persona de Jesucristo. Usted no debe tener que persuadir a una persona para rendirse al Señorío de Cristo después de que ellos han hecho una profesión de fe.

    Yo creo que la rendición - la liberación de su vida al derecho de Cristo de ser Señor - es lo que significa ser salvo, porque la esencia de la condición de perdido es negar el reconocimiento de que Él tiene el derecho de ser Señor. La esencia de la salvación es la entrega de su vida totalmente a Jesucristo como Señor. Estamos llevando a las personas para que crean que ellos pueden ser salvos simplemente porque hicieron una profesión de fe. La pregunta no es, "¿Usted aceptó a Jesús?" sino "Él lo aceptó a usted?" En el momento del juicio algunos van decir: "Señor, ¿no hicimos todas estas cosas en Tu nombre?" Y Él va a decir: "Apartaos de mí. Yo nunca os conocí" (Mat. 7:22-23). La clave no es si usted puede decirlo que lo conoce a Él; la clave es si Él puede decir que Él lo conoce a usted. Eso significa que Él debe tener una respuesta de usted de que usted entrega todo lo que está en usted a Él.

    Entonces allí comenzó la peregrinación de los discípulos con Jesús, y el momento del derramamiento de Pentecostés vino después de esa jornada de tres años y medio. Durante esa peregrinación, el Padre estaba convenciendo a los discípulos de quién era Jesús. Tenga presente que las personas sobre las cuales Jesús derramó el Espíritu eran los que estaban totalmente comprometidos y entregados al Señorío de Jesucristo. Nosotros estamos pidiendo a Dios que traiga el avivamiento a las iglesias donde la mayoría de los miembros nunca ha oído sobre eso. Él no puede confiar de dar un avivamiento de primera clase a los que no le han respondido como Señor.

    Lucas dice: "Mientras Jesús oraba aparte, estaban con Él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ‘¿Quién dice la gente que yo soy?…¿Y vosotros, quién decís que soy?’ Entonces respondiendo Pedro, dijo: ‘El Cristo de Dios.’ Pero Él les mandó que a nadie dijeran esto, encargándoselo rigurosamente y diciendo: ‘Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y sea muerto, y resucite al tercer día’" (9:18-22).

    Yo creo el Padre estaba diciendo algo así: "Hijo, yo he convencido a estos hombres que Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Ahora Tú puedes seguir hasta la cruz porque yo he hecho un trabajo en sus corazones. Y más allá de la cruz es el Pentecostés. Yo los he convencido que Tú eres el Cristo."

    En el relato de Mateo (16:13-21), leemos que inmediatamente después de la confesión de Pedro, Jesús compartió que Él edificaría Su Iglesia sobre esta roca. Él acababa de reconocer ante ellos que la carne y sangre no había revelado que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Él dijo que esta revelación les fue dada por el Padre. Creo que Él estaba diciendo algo así: "Sobre la base de la actividad de Mi Padre en el corazón de los Suyos, convenciéndolos de que yo soy el Cristo, el Hijo del Dios viviente - en ese tipo de personas, yo quiero construir Mi Iglesia."

    ¿Sabe usted sabe lo que pasará cuando Él construya Su Iglesia en los que creen que Él es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y que debido a eso han entregado todo a Él? Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Hay muchas personas en nuestras iglesias que no se han convencido. No han estado respondiendo porque las puertas del infierno están prevaleciendo por todos lados alrededor de nosotros. Jesús siguió diciendo: "Yo le daré las llaves del reino de los cielos." ¡Él confía las llaves del reino a Su Iglesia!

    Todo no estaba todavía en su lugar. Algunas cosas todavía tenían que pasar antes que el derramamiento del Espíritu en las vidas de los discípulos. Cuando Jesús se encaminó hacia la cruz, los discípulos estaban descarriados. Jesús los llevó con Él a través de Getsemaní. Allí Él dijo: "Mi alma está muy triste, hasta la muerte" (Mat. 26:38). Toda la esencia de Su ser estaba allí al borde de la muerte. Él estaba quebrantado. Su alma estaba total y absolutamente llena de dolor, porque Él pensaba que moriría, y quizá en ese punto donde habría sido posible, el Padre envió al ángel para ministrarle. Entonces Jesús llevó a los discípulos a través de la cruz y a la resurrección.

    El más grande avivamiento, Pentecostés, tenía que tener estos requisitos previos. ¡Creo que a menudo la razón por la cual el avivamiento no llega es que no tenemos ninguno de estos requisitos previos en su lugar!

    Después de la resurrección, Jesús abrió las Escrituras a Sus discípulos (Lucas 24:45). Él tocó literalmente sus mentes y corazones y puso en su lugar todas las Escrituras que se requerían para que ellos pudieran manejar lo que iba a pasar después. Esas Escrituras llegaron a ser la pauta para lo que Dios iba a hacer. Él dijo: "era necesario" – todo lo que ellos habían estado viviendo ya estaba dispuesto y tenía que pasar. Entonces hizo esta tremenda declaración. Él dijo, en mis propias palabras: "De todas las personas sobre la faz de la tierra, ustedes son testigos de estas cosas." Previo al Pentecostés vino ese testimonio del Padre.

¿Están en su lugar en mi vida los pre-requisitos?

    "Ustedes son testigos de estas cosas." ¿Usted podría describir su vida de esta manera ahora mismo? Usted y yo estamos orando por un avivamiento. ¿Están en su lugar en nuestras vidas estos requisitos previos? Tenemos una relación suficiente con el Cristo viviente y con las Escrituras de tal modo que tenemos un testimonio apasionado, urgente, inmediato de estas cosas? ¿Estamos en una obediencia continua hasta que Dios escoja derramar de Su Espíritu?

    Después de que Jesús dijo que ellos eran testigos de todas estas cosas, Él dijo: "Yo les envío la Promesa de Mi Padre sobre ustedes" - en otras palabras, "Ahora voy a derramar de mi Espíritu. Voy a pedir a Mi Padre que libere el mismo Espíritu Santo que estaba en mí sobre ustedes." Y después viene ese requisito previo para todo avivamiento: Él dijo, "pero quedaos..." (v. 49). Ellos se quedaron juntos en oración en un lugar hasta que Dios escogiera derramar de Su Espíritu sobre todo el grupo. Él no liberó Su Espíritu individualmente, aunque todos los individuos experimentaron la llenura del Espíritu.

    Dios tiene un pueblo del pacto. Cuando Jesús estaba sentado en la Cena del Señor, Él dijo en efecto: "Yo les estoy presentando un pacto completamente nuevo. Usted es una de las personas del pacto. Yo los llamé para ser un reino de sacerdotes, una nación santa, un pueblo que me pertenece." Dios escogió derramar de Su Espíritu corporativamente mientras las personas estaban reunidas en un lugar juntas en oración esperando que Dios hiciera todo lo que Él habría escogido hacer. Ellos no tenían ningún punto de referencia de Pentecostés. Pero sí tenían una referencia con las Escrituras. Y sí tenían una referencia para estar juntos en un lugar.

    Nosotros hemos perdido la vida corporativa del pueblo de Dios, y nos hemos vuelto tan egocéntricos que queremos que todo nos suceda individualmente. Dios podría venir específicamente a los individuos. Pero cuando Dios está a punto de traer el avivamiento, viene en la reunión corporativa del pueblo de Dios. Muchos pastores no tienen nada de tiempo de sus vidas donde están orando con otros pastores u orando con otros de forma periódica. Queremos clamar de forma casual y descuidadamente clamar por un avivamiento de vez en cuando, esperando que Dios nos oiga, y eso parece satisfacer. Pero cuando usted va a los requisitos previos que preceden el avivamiento, allí viene un momento dónde usted, junto con otros, entregan todo en sus vidas al Señorío de Jesucristo y permanecen juntos, oran juntos, y esperan juntos y le piden a Dios que derrame de Su presencia entre ustedes y llene sus vidas con Su presencia, aun el Espíritu Santo.

Los requisitos previos en el avivamiento canadiense

    Antes del Avivamiento canadiense, la primera cosa que hice cuando fui a Saskatoon era de ponerme al lado del Pastor Bill McLeod y algunos otros. Hicimos un pacto de que oraríamos todas las semanas juntos, y así lo hicimos. ¿Cuánto tiempo le pidió Jesús a los discípulos que oraran? "Quedaos…hasta que seáis investido de poder de lo alto." (Lucas 24:49). Espere en el Señor hasta que Él escoja derramar de Su presencia en ustedes.

    Bill había estado orando mucho tiempo antes de que yo llegara allí, y yo simplemente me uní a él. Oramos durante un año y un medio juntos. ¡Qué tiempo glorioso fue! Todavía puedo recordar a Bill llamándome con emoción en su corazón y diciendo: "Henry, aquello por lo cual estábamos orando sucedió el domingo!" Y eso puso en movimiento la mudanza desde la Bautista Ebenezer a la Anglicana St. Timothy a La Alianza University Drive y después a la Tercera Avenida Unida. Dios escogió derramar de su presencia sobre nosotros.

    Cuando miro hacia atrás, veo que además de nuestra oración, había un buen fundamento de las Escrituras. Bill McLeod, grandemente usado por Dios en el avivamiento, tiene un buen entendimiento de las Escrituras. Es muy similar a lo que leemos en Lucas 24:45: "Él [Jesús] es abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras." Entonces Jesús dijo, "Vosotros sois testigos de estas cosas. Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad ... hasta que seáis investidos de poder desde lo alto." (vv. 48-49).

    ¿Dios sabía cuándo Él iba a traer ese momento de Pentecostés? Hecho Él ¿sabe cuánto tiempo iba a ser? Por supuesto que sí. Hechos 2:1 nos dice:

    "Cuando llegó el día de Pentecostés estaban todos unánimes juntos." De algún modo todo el grupo se había entregado totalmente a Jesucristo como Señor. Ellos estaban haciendo ahora simplemente lo que Él les pidió. Estaban listos para ser testigos. ¿Pedro estaba listo? Escúchelo en Hechos 2:14-39. En ese sermón él estaba dando testimonio de las Escrituras. ¿Donde consiguió el entendimiento de esas Escrituras? Jesús se lo había dado. Creo que Pedro tomó todo lo que Jesús había abierto a su comprensión y simplemente lo había derramado a los demás. Y el compartir de las Escrituras que había sido derramado en él a raudales, siendo ahora tocado por el poder del Espíritu de Dios, empezó a revolucionar las vidas de otros.

¿Usted ha entregado todo a Jesús?

    ¿Puede usted decir sin ninguna duda que usted ha soltado todo en usted totalmente a Jesucristo como Señor? ¿Usted ha soltado todo en su vida, en su matrimonio, en su iglesia? Alguna vez se encontrado suficientemente en la vida como para poder decir por la actividad Padre celestial en su corazón, "Jesús es el Cristo; Él es la única provisión de Dios como el Salvador para todo el mundo"?

    Jesucristo es realmente el Hijo de Dios, y Él tiene el derecho de recibir de usted el único tipo de contestación que es digno de Él, y es decir: "Señor Jesús, yo libero todo lo que hay en mí a Ti." Eso es un pre-requisito absoluto para todo lo que Dios hace después. ¿Usted quiere ver un cambio completo en la manera cómo Dios le usará a usted? Usted quiere ver el derramamiento del Espíritu de Dios en su iglesia o en su casa? Por su respuesta a Él, con lo que usted ha visto que Dios hace en su corazón, ¿usted le ha oído decir: "Ustedes son ahora testigos de estas cosas, pero les falta algo todavía. Ustedes necesitan tomar tiempo con Mi pueblo hasta que yo derrame de Mi Espíritu en ustedes."

    ¿Qué pasó cuándo el Espíritu de Dios vino sobre los discípulos inmediatamente? Ellos estaban listos. Su señorío era indiscutible. En el momento cuando Él derramó de Su Espíritu en los discípulos ellos empezaron a predicar las Buenas Noticias. ¿Después que pasó? Miles empezaron a venir bajo el impacto de los discípulos que estaban ahora llenos del Espíritu de Dios. El avivamiento es lo que Dios hace a Su pueblo. En cuanto Dios tiene a Su pueblo donde tenía a estos discípulos - cuando el Espíritu de Dios es tan real y personal y poderoso - cuando ellos hablan, las personas se salvan. Usted puede ver a las multitudes que empiezan a ser tocados por la presencia de Dios en la vida de Su pueblo.

    Cuando miro hacia atrás a esos diez años que siguieron al avivamiento en Saskatoon, estoy gozoso de que no sólo estaba allí orando antes, y no sólo tuve el privilegio de pasar por esos tiempos, sino que yo estaba allí durante diez años después de eso para ver lo que Dios iba a hacer después. ¡Era como Pentecostés! En cuanto estábamos en relación con Dios, entonces tuvimos el gran gozo de proceder a compartir las Buenas Noticias. El primer lugar adonde yo fui, el borracho del pueblo se salvó y eso revolucionó al pequeño pueblo. En cada lugar adonde fuimos, se salvaban las personas y clamaban por una iglesia.

    Después las personas preguntaban: "Henry, cuán grande tiene que ser antes de poder empezar una iglesia de la misión?" Yo dije: "Usted está haciendo la pregunta equivocada. La pregunta que usted debe hacer: ¿Cuán grande debe ser iglesia para ser obediente?" La clave es la obediencia - no el tamaño, no los fondos, no el personal - es la obediencia. Los discípulos que habían estado con Jesús durante tres años y medio habían pasado por la esencia del plan de Dios para redimir; habían sido obedientes de esperar hasta que el derramamiento del Espíritu de Dios había venido sobre ellos. Entonces ese grupo pequeño empezó a ver a Dios trayendo a miles de personas a la fe en Cristo. Para el fin del cuarto capítulo de Hechos esa iglesia primitiva en Jerusalén podría haber tenido 25,000 miembros. ¿Cómo podría pasar eso alguna vez?

Repasando el modelo de Dios

   Aquéllos de nosotros que estamos orando por el avivamiento, debemos tener presente un modelo. Él dice hay algunos requisitos previos que tienen que estar en su lugar. Usted necesita tener una relación significativa con el Cristo viviente. Usted tiene que andar con Él significativamente hasta que Dios le haya convencido que Él es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces tiene que permitirle que le ayude a entender que usted tiene que aprender cómo negar el Yo y tomar una cruz verdadera y seguirle. Eso lo llevará a través de una experiencia de Getsemaní. Eso lo llevará a través de Gálatas 2:20: "Con Cristo estoy juntamente crucificado; y ya no vivo yo, sino que vive Cristo en mí. Y lo que ahora vivo en la carne lo vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se dio a Sí Mismo por mí." Y lea la primera frase del próximo versículo: "Yo no desecho la gracia de Dios." Yo no recibo todo esto y después lo pongo a un lado e intento hacer el trabajo de Dios en mi propia fuerza.

    El avivamiento es un momento cuando Dios lo ha preparado con respecto a Jesús, y usted ha entregado todo en su vida a Sus derechos para ser Señor, y Él ha empezado a confiar en usted para ser un testigo para Él. Entonces Él dice: "Ahora vaya con el resto de Mi pueblo, y ore, y estén juntos en un lugar con un corazón y una mente hasta que yo derrame de Mi Espíritu en ustedes."

    Quiera Dios que hubiese un gran número de nosotros que estaremos esperando ante Dios con Su pueblo hasta que Él derrame de Su Espíritu. Yo no creo que Dios vaya a defraudarnos. Usted necesita entender que toda la preparación de Dios es para la redención global. Va a llevarlo hasta lo último de la tierra. Va a llevarlo a discipular al pueblo de Dios, llevándolos al mismo tipo de encuentro.

    Hay algunos de ustedes que tiene condiciones en su propia vida personal que están allí porque usted no ha rendido cada gramo de su ser todavía a Jesucristo como Señor. Pero Dios ha empezado a atraerlo a Él. Él está tratando de aprontarnos ¿Dónde está usted en ese proceso? ¿Está usted en un punto en su vida dónde usted necesita decir: "El Padre me está convenciendo que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y que siendo así, ahora sé cómo liberar todo en mi vida a Él en mi ministerio, en mi familia, y en mi iglesia?" Usted puede estar pronto para orar: "Padre, yo quiero que sepas con todo mi corazón que estoy entregando todo lo que hay en mí hay al derecho de Jesucristo para ser Señor en mi vida, y yo sé adonde puede llevar. Las Escrituras se van a abrir. Tú vas a confirmar que yo soy un testigo de todas estas cosas en mi vida, y yo esperaré con tu pueblo hasta que Tú derrames de Tu Espíritu en mí y en Tu pueblo." O puedes tener que decir: "Padre, yo no sé todo lo que necesito hacer, pero yo sé que no quiero quedarme donde he estado. Quiero ser diferente, así que vengo a Ti y Te pido que hagas una obra en mí para cambiar mi vida."

    La primera muestra de un avivamiento tenía requisitos previos con ella. ¿Están en su lugar en su corazón? Como una pareja, ¿están en su lugar en su casa? Como pareja, ¿está usted preparado para tomarse de las manos, y que uno de ustedes ore, "Oh, Señor, rendimos incondicionalmente nuestra casa a Ti? Tú tienes el derecho de ser Señor. Hay algo que Tú estás a punto de hacer, y rendimos nuestra casa a Ti."

    El derramamiento de Su presencia viene después de que Él nos toca y nosotros le obedecemos. El Señor estaba guiando a Sus discípulos a todo una nueva relación con Él. Empezó con Su señorío, y la entrega de sus vidas a Él, y Él los llevó a todo un nuevo nivel de relación. De eso se trata el avivamiento. Es todo un nuevo nivel de relación con su Señor. Poco sabían esos discípulos que cuando ellos entregaron sus vidas al Señorío de Cristo que iba a llevarlos de un nivel a otro hasta que ellos estuvieran listos para recibir un derramamiento del Espíritu de Dios. Y el mundo sentiría el impacto de las personas que experimentaron el avivamiento de Dios.

    – Usado con el permiso de los Ministerios de Blackaby Internacional.