«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Le Damos Gracias Al Señor Por Todos Ustedes

Por Rich Carmicheal

    "Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones" (1 Tesalonicenses 1:2).

    Nosotros que trabajamos en la oficina del Heraldo tenemos muchas razones por las cuales darle gracias a Dios por ustedes. Aquí les presento unas cuantas de ellas que me vienen a la mente:

    • Estamos agradecidos al Señor por el ánimo que nos dan ustedes aquí en el ministerio del Heraldo.

    "Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis" (1 Tesalonicenses 5:11). El factor del ánimo es muy importante para la vida y por un ministerio, y el ánimo de la clase que ustedes proveen a la oficina del Heraldo ayuda grandemente para que el equipo lleve a cabo sus tareas, para que completemos nuestra obra. Si nos llega ese ánimo especial por medio de carta, o por email, o por fax, sus palabras de estimulo y ánimo son siempre super apreciadas y siempre son muy bien recibidas y saboreadas. Nuestra esperanza es que el Señor de tal forma continúe a usar el ministerio del Heraldo. "…conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra" (2 Tesalonicenses 2:17).

    • La damos gracias al Señor por el ministerio de ustedes.

    Una de las bendiciones del ministerio del Heraldo es el saber que muchos lectores del Heraldo tienen el corazón de un servidor y que están participando vigorosamente en ministerios que ayudan a otros. Estamos recordados con frecuencia que el Señor obra no solamente en sino que también, a través de ustedes. Unos de ustedes están predicando, enseñando, dirigiendo a unos estudios bíblicos, visitando a las prisiones, orando, distribuyendo los Heraldos, supliendo a las necesidades físicas y espirituales de otros, compartiendo el Evangelio por medio de sus acciones y sus palabras, y sirviendo a las personas en sus alrededores en múltiples otras maneras. Nos regocijamos de lo que hacen ustedes para el Señor, y somos agradecidos que el Heraldo de Su Venida puede reforzar y animar a ustedes en ese trabajo. Mientras consideramos el ministerio de amigos como ustedes, este verso me viene a la mente: "Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento" (2 Corintios 2:14).

    • Estamos réquete agradecidos por su apoyo financiero.

    Le ofrecemos alabanzas al Señor por darle al ministerio del Heraldo la oportunidad de distribuir literatura gratuitamente a tantas personas que, de otra manera, no la puedan recibir. Eso se hace posible a causa de la generosidad de amigos del Heraldo que nos apoyan con sus contribuciones monetarias. Gracias por permitir que el Señor nos dé tanta provisión a través de sus corazones y de sus manos. Eso nos hace recordar las palabras de 2 Corintios 9:11-12: "Para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios."

    • Somos agradecidos por su corazón de oración.

    El equipo del Heraldo también se regocija en saber que muchos de ustedes están tan fieles en sus oraciones para nosotros, que nos apoyan en oración frecuentemente y fervientemente. Nos sentimos tan agradecidos porque sabemos que cualquier impacto que este ministerio tenga, el privilegio de tener es directamente relacionado con el apoyo en oración que amigos como ustedes nos den. Nos anima saber que muchos de nuestros lectores oran por las necesidades de varias naciones, gentes y pueblos alrededor del mundo. Apreciamos sus oraciones porque sabemos de hecho, que Dios trabaja a través de las oraciones de Su pueblo: "Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios" (Hechos 4:31) y "El cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte; cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos" (2 Corintios 1:10-11). También, "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho" (Santiago 5:16). Siempre nos bendice la oportunidad de orar por ustedes cuando nos manden sus peticiones. Como dice Pablo, "Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros" (Filipenses 1:3-5).

    • Le damos gracias al Señor por el testimonio suyo.

    Nos llenamos de gratitud cuando nos enteramos de las cosas maravillosas que Él está haciendo en sus vidas. Por eso, nosotros dedicamos la página 12 a las cartas de ustedes para que ustedes puedan juntos con nosotros disfrutar la cosecha de nuestro ministerio. Nos regocijamos sobre ustedes como lo hizo Pablo sobre los creyentes corintios: "Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús" (1 Corintios 1:4).

    Y también podemos compartir con confianza en la esperanza que "Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" (Filipenses 1:6). ¡Nuestro Señor es fiel y le damos gracias a Él por permitir que el Heraldo de Su Venida haga aunque sea un papel pequeño en lo que Él esté haciendo en, y a través de, la vida suya!

    • Somos agradecidos por la manera en que ustedes le reflejan a Él.

    Una de las bendiciones más grandes de este ministerio es la oportunidad de ver y comunicarnos con lectores, trabajadores, contribuidores y voluntarios que claramente demuestran el caracter de Dios en sus vidas. Estos amigos tantas veces demuestran en sus vidas niveles de generosidad, sacrificio, compasión, madurez espiritual y sabiduría que solamente se pueden explicar como cosas que vienen del Señor. 2 Corintios 3:18 describe bien a estos amigos: "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor." El Señor es bueno y es un gigantesco privilegio ver a Su reflejo en tantos amigos del Heraldo.

    • Damos gracias por su hambre y por su deseo por el mensaje del Señor.

    El hecho de que el Heraldo no tenga un aspecto adornado no parece distraer a la mayoría de los lectores del Heraldo, como están interesados ante todo, en el contenido. La mayoría de los lectores del Heraldo tienen hambre por la comida sólida y, de hecho, aprecian la forma económica en que se prepara la publicación. Estamos agradecidos y bendicidos con recibir mensajes de oradores del presente y del pasado, oradores y autores que nos animan, nos edifican y nos desafían en las áreas de arrepentimiento, avivamiento, oración, santidad y evangelismo. Le damos gracias que Él permita al Heraldo de Su Venida a servir como uno de sus humildes mensajeros a la Iglesia de hoy. Y le alabamos al Señor junto con ustedes que Su Palabra no le vuelva a Él vacía: "Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que realizará lo que me place, y cumplirá aquello para que la envíe" (Isaías 55:11).

    • Nos sentimos muy agradecidos por su amor y ansiedad por la segunda venida de Cristo.

    La fraternidad y la hermandad que disfrutamos por medio del ministerio del Heraldo nos dan muchas bellas oportunidades como: "No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca" (Hebreos 10:25). Como se aproxima aquel Día, es imperativo que hacemos lo que nos indica Pedro: "Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz" (2 Pedro 3:14). Podemos recordarnos unos a otros que prestemos atención y que hagamos caso a las palabras de nuestro Señor Jesús: "Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor" (Mateo 24:42). Y que: "Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis" (Mateo 24:44).

    • Estamos tan agradecidos por el deseo suyo por el bien estar espiritual de otros.

    Diariamente en la oficina del Heraldo nos impresionamos y nos emocionamos por el corazón que demuestran los lectores del Heraldo por la salud espiritual de otros. Por ejemplo, recibimos peticiones abundantes que oremos por miembros familiares y por amigos que no están salvados o que necesitan volver al Señor, o que necesitan recibir fuerzas y ánimo del Señor. También, muchos de los amigos que donan de sus finanzas a este ministerio lo hacen, no por su propio beneficio, sino por el beneficio de otros. Lo hacen para que otros puedan recibir a causa de las ofrendas de ellos. Hay un número considerable de nuestros lectores que usan los materiales del Heraldo en sus sermones o en sus clases de estudio bíblico, o en sus reuniones que se dedican a la oración. Me vienen a la mente las palabras de Pablo en 2 Tesalonicenses 1:3: "Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás."