«Dedicado a fortificar y animar al Cuerpo de Cristo.»

Preparando A Su Familia Para Ser Usada Por Dios

Por Kim Butts 

    Cuán a menudo en la Biblia vemos cómo Dios ha usado lo pequeño, lo insignificante, lo imperfecto, al joven, al viejo, al pobre y a muchos más con muy pocas posibilidades aparentes de poder hacer algo asombroso.  Una y otra vez, Él ha escogido a los que no son los más poderosos o influyentes para  lograr lo que Él quiere.  ¿Usted alguna vez se pregunta cómo el Señor les pudiera usar ahora mismo a usted y a su familia?  ¡Si no lo ha hecho, quizás es un tiempo propicio para determinar que estará listo si Él llega a llamarle!  ¿Qué sucedería si Dios haya decidido usar a su familia para el avance de Su reino aquí en la tierra?  ¿Estará listo?

    ¡No caiga en la trampa de los que ya han decidido que Dios no los usará por causa de las oportunidades o circunstancias, porque esa trampa ha sido establecida por el mismo diablo!  Él se deleita en incapacitar a los cristianos…o por lo menos en frenarlos todo lo posible.  Quizás usted se siente que debe atravesar esta etapa particular de su vida y después Dios lo llamará.  Quizá esa etapa involucra los años de criar a sus hijos pequeños o de tratar con las presiones financieras o todo lo que involucra el comienzo de un empleo nuevo.  ¡No importa lo que sea, es fácil de determinar que no es el tiempo correcto para que el Señor del Universo le use…y ÉSTA es la mentira del enemigo de nuestras almas!  Si él puede tener éxito para desactivar a tantas familias cristianas como sea posible, entonces ellos no estarán preparados para hacer el trabajo que el Señor tiene para ellos.

    Ahora es el tiempo para determinar que su familia no se sentará a un lado, sino que estará disponible para el uso del Señor siempre que Él escoja.  Decida que la opción será del Señor, no suya.  Propóngase que el tiempo será de Él y no suyo.  Confíe que es Su plan y no el suyo.  El misterio de Dios no es para que nosotros lo conozcamos, ¿pero no sería emocionante seguir al Señor a dondequiera que Él desee llevarle a usted y a su familia…y hacer cualquier cosa que Él quiere que usted haga?

    El pueblo de Dios necesita entender claramente que nunca habrá un tiempo perfecto para ser usado y que no tenemos que ser personas «perfectas.»  ¡Dios ha usado a sólo una persona «perfecta» a lo largo de todos los tiempos – y Su nombre es Jesús!  ¿Cómo puede preparar a su familia para estar lista para responder cuando el Señor le llame?  Empiece orando fervorosamente acerca de estas áreas y póngalas en práctica en la vida diaria de su familia:

    • Ore para que sus vidas sean rendidas a la perfecta voluntad de Dios y que usted estará dispuesto de hacer cualquier cosa que Él pida, cuando Él lo pida.

    ¡Isaías se rindió al servicio del Señor: «Después oí la voz del Señor, que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”  Entonces respondí yo: “Heme aquí, envíame a mí”» (Isa. 6:8)!  ¿Su familia pasa tiempo preparándose para estar pronta?  Si el Señor desea enviar a su familia a los fines de la tierra, ¿usted estará dispuesto a ir?  ¿O incluso, una pregunta menos difícil – si el Señor le llama para servir en su iglesia, o en su barrio… ¿usted responderá?  Estar listo puede significar librarse de parte de todas esas ocupaciones y amontonamiento de cosas alrededor de usted para que no le impidan.  Enséñele a su familia a tener las cosas con calma, porque no son eternas.  Dios sabe lo que usted está listo para hacer y probablemente lo hará mover en los pasos a medida que usted se rinda a sí mismo a Él.  Él podría pedirle que comparta la comida o los recursos financieros con el menos afortunado.  Se podría asombrar de ver cuán rápidamente sus hijos se entusiasman por ayudar a otros, de orar por los perdidos y compartir el amor de Cristo dondequiera que vayan.  ¿Qué estaría dispuesto a hacer si sintiera claramente que el Señor le llama a mudarse de su casa cómoda a una zona económicamente perjudicada de su ciudad?  Éstas son preguntas difíciles, pero si usted desea ser usado por Dios, debe estar preparado para considerar los distintos caminos que Él puede escoger para hacerlo.  No siempre será de una manera fácil y sencilla…a veces las opciones involucradas serán difíciles.  No pierda las oportunidades que el Padre pondrá ante usted – no sólo perderá la oportunidad para servirle – también perderá la gran bendición.  La fe de su familia crecerá rápidamente a medida que usted responda a Su llamado.

    • Ore para estar preparado espiritualmente para ser usado por Dios.

    Si su familia está creciendo en el conocimiento de la Biblia a través del estudio, meditación y memorización…y si está poniéndolo diariamente en práctica, está agradando al Señor mientras entrena a sus hijos en el camino por el que deben andar (Pr. 22:6).  Si está esperando hasta sentir que son lo suficientemente maduros para entender completamente, o si no está tomando el tiempo para preparar a su familia espiritualmente, es seguro que usted no agradará a Dios.  Concéntrese en Su Palabra porque: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra» (2 Tim. 3:16-17).  No descuide el entrenamiento espiritual y la nutrición de su familia.  ¡Sea apasionado para buscar el corazón de Dios!

    También debe preparar a su familia para la batalla.  «Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.  Resistidlo firmes en la fe» (1 Pe. 5:8-9a).  Entrene a sus hijos para ponerse la armadura de Dios: «Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en Su fuerza poderosa.  Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo» (Ef. 6:10-11).  El enemigo odia a las familias – sobre todo a las familias que oran y estudian la Palabra.  Él hará algo que cause división, disensión o tumulto en su medio para distraerle de sus objetivos espirituales.  Si usted siempre es consciente como una familia de las maquinaciones del diablo (2 Cor. 2:11) y sabe que él está para «robar, matar y destruir» (Juan 10:10), entonces podrá tomar su posición contra él (Ef. 6:11).  No permita que el enemigo le impida ser usado por Dios.  Memorice este verso como una familia: «… El que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo» (1 Juan 4:4).

    • Ore para ser continuamente fiel en la palabra y en los hechos.

    «Fiel es el que os llama, Él cual también lo hará» (1 Tes. 5:24).  «Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad: átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres»  (Pr. 3:3-4).  Porque el Señor es fiel con nosotros, nosotros también debemos ser fieles a Él.  Enseñe a su familia la importancia de la fidelidad en las cosas pequeñas de la vida para que pueda llevarlos hacia la fidelidad en las áreas que son más grandes y más difíciles.  Los hijos necesitan saber que no pueden ser fieles al mundo y a Dios.  Necesitan saber que todo lo que hacen y dicen debe honrar a Cristo.  A medida que avanzamos y crecemos en nuestra comprensión de la fidelidad, el Señor responderá dándonos más responsabilidad y confiando Su obra a nosotros.  Cristo era fiel hasta la muerte en una cruz para que su familia y la mía pudieran tener la vida eterna.  ¿Cómo podemos negarnos a nuestra lealtad absoluta y fidelidad a cambio?

    • Ore para ser obediente para hacer cualquier cosa que el Señor escoja.

    «Y este es el amor: que andemos según Sus mandamientos.  Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio» (2 Juan 1:6).  «El que tiene Mis mandamientos y los guarda, ése es el que Me ama; y el que Me ama será amado por Mi Padre, y Yo lo amaré y Me manifestaré a él» (Juan 14:21).  «Pero el que guarda Su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en Él.  El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo» (1 Juan 2:5-6).  Nuestro amor por Cristo debe ser la fuerza motora que impulsa nuestra obediencia a Él.

    Jonás discutió con Dios e incluso desobedeció Su orden para ir a Nínive.  El terminó después en el vientre de un gran pez…e hizo lo que el Señor le había llamado a hacer originalmente.  Si él hubiera obedecido la primera vez, él habría evitado muchas dificultades.  Cuando Dios llama a su familia para hacer algo para Él, usted puede discutir, desobedecer o rápidamente hacer lo que Él le pida, porque usted lo ama.  A veces las cosas que Él pide serán difíciles y usted no querrá hacerlas.  El enemigo intentará convencerle que usted no debe tener que obedecer, poniendo a menudo los pensamientos en su mente que Dios está siendo injusto.  A veces usted podría sentir que no está listo para obedecer cuando Él lo llama a una tarea, pero puede recordar: «Fiel es Él que os llama, Él cual también lo hará» (1 Tes. 5:24).

    • Ore que vivirán vidas santas, completamente rendidas al Señor.

    «Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta es limpia y recta» (Pr. 20:11).  «Sino, así como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está: “Sed santos, porque Yo soy santo”» (1 Pe. 1:15-16).  El Señor usará a las personas y a las familias imperfectas para Sus propósitos, y Él también conoce y juzga nuestros corazones.  Si el deseo de sus corazones es vivir vidas de santidad, el Padre será honrado y lo honrará a su vez – llamándolo para servirle.  Sus debilidades familiares nunca deben ser un estorbo a su deseo por la santidad. Recuerde que el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad (Rom. 8:26).  Permite que Él desarrolle y construya una pasión por la santidad dentro de su familia.

    • Ore que su familia tendrá completa confianza en la capacidad del Señor para trabajar en y a través de usted.

    «Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia.  Reconócelo en todos tus caminos y Él hará derechas tus veredas» (Pr. 3:5-6).  «Confía en Jehová y haz el bien; habitarás en la tierra y te apacentarás de la verdad.  Deléitate asimismo en Jehová y Él te concederá las peticiones de tu corazón.  Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará.  Exhibirá tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía» (Sal. 37:3-6).  Es tan importante enseñarles a nuestras familias a confiar completamente en Dios para nuestra sabiduría, fuerza y provisión.  Si perseveramos en confiar en nuestras propias capacidades, con toda seguridad vamos a fallar.  Enseñe a sus hijos que el Señor, que comenzó una buena obra en ellos la continuará hasta su cumplimiento final hasta el día de Cristo Jesús (Flp. 1:6).

    • Ore que su familia vivirá vidas llenas de la alegría del Señor para que Él pueda trabajar en y a través de usted durante cada circunstancia.

    «Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo y los labrados no den mantenimiento, aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales, con todo, yo me alegraré en Jehová, me gozaré en el Dios de mi salvación» (Hab. 3:17-18).  A veces, cuando las cosas no van como lo hemos planificado o cuando el enemigo ha dado un golpe a nuestra familia, nos volvemos inútiles para el Señor.  Si se lo permitimos, podremos ver en cambio que el Padre haga cosas asombrosas a través de nuestra adversidad.  La clave es poder permitirle mantener o restaurar nuestra alegría en medio de cada circunstancia que atravesamos para que no seamos invalidados por ello.  Incluso cuando pasamos por circunstancias desagradables, el Señor todavía puede usarnos.  La clave para el gozo es recordar que Dios puede usarnos para ministrar a otros debido a lo que nosotros estamos atravesando o hemos atravesado en el pasado.  Si siempre quedamos firmes en el conocimiento que el gozo del Señor es nuestra fortaleza (Ne. 8:10), Él puede usarnos para que avance Su reino.

    Dios puede obrar por medio de la familia más ordinaria.  ¿Usted está preparando a la suya para el servicio?  Cuando usted piensa que es débil e incapaz, recuerde lo que el Señor le dijo a Pablo y aprópielo en su corazón: «Bástate Mi gracia, porque Mi poder se perfecciona en la debilidad» (2 Cor. 11:28).  «Que el Dios de paz, que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis Su voluntad, haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén» (Heb. 13:20-21).